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La práctica musical podría prevenir problemas cerebrales y cognitivos

Las personas que tocan un instrumento o cantan podrían experimentar una reducción del impacto de los problemas cognitivos asociados al envejecimiento, como la pérdida de memoria o la velocidad de procesamiento.
Escrito por: Natalia Castejón

20/12/2018

Pareja de personas mayores tocando un instrumento musical para prevenir problemas cerebrales y cognitivos

El envejecimiento no se puede evitar, pero sí se pueden retrasar algunos de los problemas cognitivos que conlleva, a veces con prácticas tan sencillas y entretenidas como tocar un instrumento o cantando. Esta es la principal conclusión a la que ha llegado un grupo de investigadores de la Universidad de Granada (UGR) tras realizar una revisión sistemática de diversos estudios que tenían como tema principal los efectos de la práctica musical en los mayores.

La investigación, publicada en la revista PLOS ONE, ha analizado 13 estudios, nueve de ellos sobre personas que habían sido músicos, y cuatro con mayores que comenzaron a tocar instrumentos o a cantar durante el estudio. Todos los participantes debían cumplir dos requisitos: tener más de 59 años y no presentar daño cerebral ni deterioro cognitivo.

Tocar un instrumento o cantar implica múltiples sistemas sensoriales, que con el uso continuado pueden hacer que el envejecimiento neurocognitivo sea más lento

Los resultados de la revisión dejaron ver que tanto los que llevaban años tocando instrumentos o cantando, como los que habían comenzado a realizar estas actividades a edades avanzadas, tenían mejoras cerebrales y cognitivas. Al parecer, según explica Rafael Román-Caballero, principal autor del estudio, la práctica musical activa múltiples sistemas sensoriales, lo que provoca que el envejecimiento neurocognitivo sea más lento, tanto si se lleva años con ello, como si se empieza a edades tardías.

A más años de práctica musical, más beneficios

El estudio revela que los beneficios obtenidos están relacionados con las habilidades que se entrenan en la practica musical, como las auditivas, pero además explica que otras tareas diarias variadas también puede verse mejoradas, como la memoria, la velocidad de procesamiento, o la capacidad de control. Los mayores beneficios se encontraron en las personas que tenían muchos años de práctica musical.

Según Román-Caballero, estos resultados tienen una implicación educativa, que demuestra la importancia de la asignatura de música en las aulas, por lo que el investigador cree que se deberían enfocar las clases desde un aspecto más práctico, y de esta manera se fomentaría la práctica musical a edades tempranas y se obtendrían beneficios para la salud del cerebro a largo plazo, previniendo o retrasando ciertas enfermedades neurodegenerativas.

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