23 de mayo de 2012
Cuando hablamos de la canastilla nos referimos al conjunto de artículos que tanto la madre como el bebé necesitarán durante los primeros días de vida de este, y mientras dure su estancia en el hospital. Es decir, se trata de todos aquellos objetos que quieres tener a mano durante el ingreso hospitalario.
En la recta final del embarazo, la prioridad para la futura mamá es descansar y sentirse relajada y tranquila. Por esta razón, es recomendable que la canastilla esté preparada aproximadamente un mes antes de la fecha estimada del parto, por si el bebé se adelantase.
Aunque en un principio, y sobre todo en el caso de las madres primerizas, pretendan llevarse de todo al hospital (como les sucede a algunos en un viaje de fin de semana), lo cierto es que basta con llevar la ropa necesaria, tanto para la mamá como para el bebé, así como los artículos de belleza e higiene personal más básicos, puesto que lo normal es no permanecer más de tres días en el hospital y, en caso necesario, siempre pueden traerte algo más de casa si la estancia se alarga.
La maleta del bebé
Durante sus primeros días de vida, el bebé necesitará varias mudas de ropa, ya que es bastante común que se manchen mientras comen o después, sobre todo cuando se producen regurgitaciones.
Por tanto, es imprescindible que la canastilla incluya:
Además de todo esto, en una bolsa aparte, pondremos la primera muda del bebé, la cual llevaremos al paritorio. En ella no pueden faltar un body, un pijama, un pañal, un gorro de algodón, un par de calcetines y, dependiendo del criterio del personal que nos asista en el parto, unas manoplas.
Sería recomendable que la ropa del bebé en esos primeros días fuera muy cómoda, es decir, que no lleve demasiados botones, lazos o cremalleras. Los automáticos y el velcro son mucho más recomendables para el recién nacido, y también más cómodos para sus papás a la hora de vestirlo.
Dependiendo del hospital en el que tengas previsto dar a luz, es decir, si es público o privado, necesitarás más o menos útiles de aseo. Por lo general, en los hospitales públicos suelen dar a los padres todo lo necesario para el bebé; esto es, pañales, loción hidratante y crema protectora para el culito aunque, actualmente, en muchas clínicas privadas también los facilitan. De todas formas, conviene saber si te los darán antes del alumbramiento, para que estéis preparados si se diera el caso de que no fuera así.
“La ICSI, una variante de la fecundación in Vitro, asegura la fertilización en un 70-75% de los casos"
24% de las parejas que no tuvieron un hijo con ayuda de la fecundación in vitro, lo consiguieron solas años después
El estudio revela que también hubo un 17% de embarazos ‘espontáneos’ entre aquellos que ya habían conseguido descendencia con la FIV.
Fuente: ‘Fertility and Sterility'