Pezoneras para la lactancia: cuándo y cómo se usan

Las pezoneras son unas fundas flexibles de silicona que se colocan en el pezón para amamantar al bebé en ciertas situaciones. Te explicamos cuándo y cómo se usan, cómo se ponen, y cuáles son sus ventajas e inconvenientes.
Pezoneras para la lactancia

Actualizado: 20 de septiembre de 2022

Son muchos los asuntos que se desconocen de la lactancia materna. Y es que, el amamantamiento es todo un arte que requiere información y formación, algo que muchas descubrimos en el embarazo o justo tras el parto, cuando surge alguna dificultad en la lactancia. Matronas, asesoras de lactancia materna y grupos de lactancia se vuelven esenciales en esta etapa. Uno de los problemas más habituales son las grietas en el pezón, que pueden deberse a un mal agarre, pero no solo a ello. La solución más habitual para que la grieta deje de doler al amamantar suele ser el empleo de pezoneras. Pero ¿son realmente útiles? ¿Quiénes deben prescribir su uso? ¿En qué otros casos se utilizan?

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De la mano de la experta en lactancia Alba Padró os explicamos cuándo está aconsejado su uso, cómo deben colocarse las pezoneras, cuáles son sus inconvenientes y cómo dejar de utilizarlas.

Qué son las pezoneras y cómo se colocan

Una pezonera es una pieza redonda fabricada en silicona que se coloca sobre el pezón de la madre. Según explica Carlos González en Un regalo para toda la vida, existen dos tipos de pezoneras: las que se usan entre tomas para ayudar a formar los pezones, que son las denominadas pezoneras formadoras, y las que se utilizan durante la toma. Sobre las primeras, las formadoras, el pediatra deja claro que aunque durante algún período se utilizaron mucho para “preparar el pecho durante el embarazo”, sobre todo en casos de pezones invertidos, éstas no son necesarias.

Pezoneras de lactancia

Las segundas, las que se utilizan para amamantar al bebé, pueden ser útiles en algunos casos. “Las pezoneras son una funda flexible, fabricada en silicona delgada, que se coloca sobre el pezón de la madre para que el bebé succione”, explica Alba Padró, asesora de lactancia, IBCLC y una de las fundadoras de la aplicación de lactancia materna LactApp. Según la experta, las pezoneras que encontramos en la actualidad nada tienen que ver con las antiguas pezoneras: “Las primeras pezoneras de las que se tiene constancia datan del siglo XVI. Estaban fabricadas de metal, de madera, de cristal, de marfil… Eran piezas sumamente rígidas, incómodas, que interferían inevitablemente en la producción de leche y, por tanto, en la lactancia”.

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Aunque las pezoneras gozan de prescripción fácil por parte de asesoras o matronas, incluso por iniciativa entre las propias madres, lo cierto es que su uso debe ser muy limitado y siempre controlado para evitar que se convierta en un problema en lugar de una solución. “Ocurre que muchas veces las pezoneras se dan con la misma facilidad que se dan caramelos. Conseguir el agarre de un bebé al pecho requiere de tiempo y de muchísima paciencia. No deberían ser la primera opción cuando surge un problema, pero a veces lo son por falta de tiempo o seguimiento. Si tuviéramos un acompañamiento en la lactancia, en el que se observe el agarre y la postura, y se cuente con el tiempo que se requiere, no serían tan populares”, señala Padró. Para la asesora es muy importante destacar que pueden ser una herramienta más, pero solo en algunos casos.

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Cuándo usar pezoneras para dar el pecho

Según explica Alba Padró, las pezoneras no tienen una única función, sino que pueden tener múltiples funciones, pero hay que analizar cada caso particular y restringir su uso a los que sean realmente necesarios. Pone algunos ejemplos:

  • Cuando queremos estimular la succión del bebé por determinadas circunstancias.
  • Para ayudarle a colocar la lengua bien en algunas situaciones.
  • Cuando hay un flujo hiperactivo de leche y necesitamos controlar esa hiperproducción de leche porque es molesta para el bebé, una pezonera puede ser de utilidad en algunos casos.
  • Si estamos en una relactación y al bebé le cuesta tomar el pecho porque está acostumbrado a la tetina, la pezonera puede hacer esta transición.
  • En bebés prematuros también puede ir bien porque la pezonera puede estabilizar la succión débil e irregular que tienen.

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  • También pueden ser útiles en bebés que tienen dificultades con el agarre y en niños con anquiloglosia; estos últimos necesitan una mayor superficie de prendida que la pezonera puede aportarles.

Pros y contras del uso de pezoneras

Entre las ventajas que encuentra Alba Padró en el empleo de pezoneras, la asesora señala que sobre todo pueden ser un puente cuando hay dificultades con la lactancia. “Nos ayudan cuando una lactancia está estancada o no funciona. Cuando hay una succión ineficaz o débil. Reducen la hiperproducción de leche cuando es necesario. A veces cuando la madre tiene dolor lo amortiguan un poco, y eso puede ser positivo. También pueden animar a la madre a continuar: si tiene dificultades y mejora con las pezoneras, esto puede ser un empuje para seguir adelante con su lactancia”.

Pezoneras de lactancia

También hay contras en su utilización. La más importante es que si se utilizan cuando no se necesitan pueden ser un problema creado en la lactancia. Alba Padró añade a ese exceso de prescripción otros: “Cuando entra una pezonera en la lactancia se crea una barrera entre la madre y el bebé, y esto hay que tenerlo en cuenta. También hay una pérdida de confianza en las capacidades por parte de la madre. Sentimientos como Mi pezón no vale son muy habituales en estos casos. Otras cosas que debemos tener en cuenta es que el bebé tiene que estar muy bien agarrado a la pezonera porque, si no, no habrá transferencia de leche; y que el bebé se puede terminar acostumbrando a ellas y cuando las queramos retirar esto será un hándicap”.

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Cómo debe colocarse una pezonera

Para que las pezoneras sean realmente útiles deben colocarse correctamente. “No sabemos colocar bien las pezoneras. Se suelen colocar como quien deja un vaso encima de la mesa y ya está, pero colocar correctamente las pezoneras conlleva un trabajo de aprendizaje”, señala Alba Padró. No basta con colocarlas sobre el pezón y la areola, sino que es necesario realizar un proceso de extensión y reversión de las pezoneras para que queden acopladas de la forma adecuada.

Además, para la experta es importante tener muy en cuenta la talla de la pezonera: “Al igual que utilizamos una determinada talla de zapato para nuestros pies, en el caso de las pezoneras necesitamos una talla adecuada al tamaño del pezón para no entorpecer la lactancia y que todo funcione bien durante su uso”.

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Qué tener en cuenta a la hora de dejar de usar las pezoneras

¿Y qué ocurre cuando queremos dejar de utilizarlas? Aquí la cosa se puede complicar más. El pediatra especializado en lactancia materna José María Paricio señala en El libro de la lactancia: “Es fácil ponerlas y muy difícil quitarlas, porque a ello se suma que el bebé luego no sabe engancharse bien al pezón desnudo”.

Pezoneras de lactancia

Lo mismo opina Alba Padró, quien añade que si bien comparte el pensamiento de que es mejor una lactancia con pezonera que un abandono de la lactancia, también hay que saber que después hay todo un trabajo para poder dejar la pezonera. Por ello, hay algunas cosas que se deben tener en cuenta a la hora de dejar de usarlas:

  • Antes de quitar la pezonera hay que tener claro si el bebé está preparado para prescindir de ellas. Como señalaba Paricio, a menudo ocurre que el bebé no sabe mamar del pezón desnudo y hay que volver a hacer un trabajo de aprendizaje.
  • Desde LactApp animan a probar poco a poco la técnica del cambiazo. Consiste en dejar que el bebé comience a mamar con las pezoneras y cuando se suelte o se despiste, se saquen para intentar que vaya mamando sin ellas. En el caso de que se moleste, o no mame, se pondrán de nuevo y se volverá a probar en la siguiente toma.
  • Por último, se debe saber que alrededor de los tres o cuatro meses son los propios bebés quienes suelen rechazarlas. Pero algunos, según recuerdan desde LactApp, se resisten a eliminarlas, por lo que es posible que la madre se vea obligada a seguir con las pezoneras el resto de su lactancia. “Si la madre lo acepta, no hay ningún problema ni en la producción de leche, ni en la duración de la lactancia”, señalan.

Creado: 10 de febrero de 2022

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