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Bebés y niños
La etapa del por qué
A partir de los tres años los niños preguntan constantemente sobre todo lo que les rodea. Es la etapa del por qué, una fase clave para su evolución que gracias a estos consejos podréis afrontar con éxito y… ¡mucha paciencia!
Escrito por Alhelí Quintanilla, Periodista especializada en infancia y embarazo

Cómo abordar los temas sensibles que inquietan a los niños

Niño realizando preguntas sobre temas que le inquietan

No siempre resulta fácil responder a las preguntas de los peques cuando llegan a la etapa del por qué, bien por su complejidad, bien porque desconocemos la respuesta, o bien porque el tema nos incomoda. Y es que hay algunos más delicados, o incluso tabú, como la muerte, el sexo, la violencia, o la enfermedad, que siempre cuesta más abordar con los menores.

Hay que procurar ser espontáneo y, sobre todo, sincero en las respuestas; así establecemos un lazo de confianza con nuestro hijo. Los niños no necesitan saber mucho, pero sí que sea coherente y les aporte confianza. Si pregunta, por ejemplo, por qué ha fallecido un ser querido, les podemos explicar simplemente que su cuerpo ha dejado de funcionar, y si quiere saber por qué él tiene pene y su madre no, en vez de evitar el tema por embarazoso o indecoroso, le contestaremos con naturalidad.

El problema es que a veces eligen los momentos más inoportunos, cuando estamos rodeados de gente en un lugar público, o delante de toda la familia. La situación puede ser muy incómoda para vosotros, pero él no tiene ninguna mala intención. Le podéis decir en ese caso que hay algunos temas que es mejor tratar cuando estéis a solas, y que a veces podemos hacer sentir mal a alguien sin querer con nuestra curiosidad.

Lo que nunca hay que hacer es menospreciar, ignorar o reírse de las preguntas que hace el pequeño, al que transmitimos con esa actitud que no nos importa lo que dice y siente. Aunque parezca por momentos que quieren saberlo todo, en realidad sólo buscan una explicación sencilla a sus dudas, así que intentad no perder la paciencia, con frases como “yo qué sé”, “no te pongas pesado”, o “deja ya de preguntar”.

Actualizado: 23 de Julio de 2018

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