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Belleza y bienestar
Contaminación lumínica
La contaminación lumínica urbana no solo supone un derroche de recursos energéticos, también perjudica el ecosistema y la salud de las personas. Ponemos el foco en sus efectos negativos y sus posibles soluciones.
Escrito por Enrique González, Periodista experto en salud y bienestar

Causas de la contaminación lumínica y una mala iluminación urbana

Calle con mala iluminación

No hay una regulación específica sobre la contaminación lumínica.

La contaminación lumínica está producida fundamentalmente por el empleo ineficiente del alumbrado de las ciudades. Esta problemática se identifica claramente en las farolas que no solo proyectan la luz hacia abajo y a zonas concretas, sino que también la dispersa hacia el cielo y espacios donde no se necesita. El peor ejemplo a seguir en este sentido son las luminarias en forma de globo, que distribuyen la luz artificial en forma de círculo y, por tanto, malgastan aquella que se dirige arriba y hacia los lados.

El mal diseño del alumbrado es la principal causa de la contaminación lumínica, pero existen otros factores que también la propician, como son el exceso de potencia, el uso de proyectores o cañones láser con fines comerciales o recreativos, los suelos reflectantes o el prolongado horario de la iluminación ornamental, monumental o de los comercios.

A veces, incluso, es peor el remedio que la enfermedad. Las ciudades actuales, en su búsqueda de una mayor eficiencia energética, han apostado por sustituir las bombillas convencionales de su alumbrado por luces LED, las cuales reducen el consumo. Sin embargo, un estudio publicado en la revista Science Advances sostiene que esa tendencia ha devenido en un “efecto rebote” por el cual, aunque ahora se emplea menos energía para generar luz artificial, cada vez se ponen más bombillas de este tipo precisamente por ser más baratas. El resultado, como concluye la investigación, es que las áreas iluminadas crecieron a un ritmo anual del 2,2 por ciento entre 2012 y 2016.

Regulación de la contaminación lumínica

La normativa que existe internacionalmente para procurar un alumbrado más eficiente es muy variada, pero no hay una regulación específica sobre la contaminación lumínica. La Unión Europea cuenta con un Reglamento para el diseño ecológico de las luminarias (245/2009), que se complementa con otros; pero más allá no existen más que recomendaciones de organismos internacionales que invitan a limitar el exceso de iluminación de las ciudades.

Hay países, como España, en los que este asunto está regulado por las comunidades autónomas y las medidas para evitar la contaminación lumínica están recogidas en diversas leyes. Otros, como Estados Unidos, cuentan con Estados donde existen limitaciones relacionadas con el diseño y la eficiencia del alumbrado, mientras otros directamente carecen de toda concienciación al respecto.

Uno de los organismos más activos en cuanto a la promoción de medidas contra la contaminación lumínica es la Comisión Internacional de Iluminación, que dispone de estándares que sirven de referencia para las metrópolis.

Actualizado: 8 de Mayo de 2018

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