Animales polinizadores, claves en la nutrición humana

La labor de polinización de las abejas o los pájaros facilita el cultivo de alimentos, pero el uso de pesticidas en la agricultura puede provocar su extinción, lo que tendría graves consecuencias para la nutrición humana.
Abeja polinizando una flor
La tarea que desarrollan los animales polinizadores es fundamental para el cultivo de numerosos alimentos.

Actualizado: 30 de diciembre de 2020

Animales como las abejas o los pájaros son encargados clave en la polinización de cultivos y plantaciones de todo el mundo, y son esenciales para la biodiversidad y para nuestros ecosistemas, pero actualmente algunas de estas especies se encuentran amenazadas como consecuencia del uso masivo de pesticidas en la agricultura, que les vuelven más débiles y susceptibles a desarrollar diversas enfermedades. Si estas prácticas continúan, muchos de estos animales polinizadores podrían llegar a extinguirse –así como muchas especies de plantas que dependen de ellos–, afectando seriamente este proceso vital, lo que conllevaría un problema de malnutrición en todo el planeta.

La Universidad de Harvard (EE.UU.) realizó en 2015 un estudio, publicado en The Lancet, en el que daba a conocer el papel tan importante que tienen estos animales para el bienestar de los seres humanos y las graves consecuencias que tendría su desaparición. En dicho estudio se analizaron 224 tipos de dieta en 156 países para determinar cuántos de los alimentos que consumimos dependen de los animales polinizadores. Algunos de los datos recogidos en la investigación son contundentes: aproximadamente 71 millones de ciudadanos de países con recursos limitados podrían sufrir una carencia de vitamina A, y 170 millones de personas tendrían un déficit de ácido fólico, pues los alimentos que lo contienen escasearían.

La desaparición de los animales polinizadores supondría un cambio en los hábitos alimenticios y el aumento de la tasa de mortalidad en un 2,7%

Entre los polinizadores más importantes destacan insectos como las avispas, abejas, polillas, escarabajos y mariposas, pero también otros animales como murciélagos, colibríes, zarigüeyas, geckos, monos, ardillas y lémures. Ellos se encargan de hacer posible la producción de cultivos, por lo que su desaparición provocaría una pérdida de un 23% del suministro total de fruta, un 22% de la producción de frutos secos y semillas, y un 16% del total de verduras. Esto tendría como consecuencia que los hábitos alimentarios de la población cambiasen, aumentando la tasa de mortalidad en un 2,7% aproximadamente a causa de malnutrición y enfermedades crónicas, entre otros problemas. Pero también tendría un gran impacto económico, y es que según las estimaciones del Parlamento Europeo, alrededor del 5 al 8% de la producción mundial actual de cultivos (15.000 millones de euros) se atribuye directamente a la polinización por parte de los animales.

Animales polinizadores, claves en la nutrición humana: infografía

Otras investigaciones han confirmado que las poblaciones de abejas y otras especies polinizadoras están disminuyendo. Por ejemplo, en Estados Unidos cada año se reduce un 30% el número total de estos insectos, mientras que en Europa decrece anualmente un 15% –alrededor de un tercio de las abejas y mariposas–. Las causas de esta extinción son las plagas, el empleo cada vez mayor de pesticidas en la agricultura intensiva, las enfermedades que les causan estas sustancias, los cambios en el uso de la tierra para la agricultura o la urbanización, la aparición de especies invasivas (como la Vespa velutina) y la pérdida de las condiciones favorables de sus hábitats, así como el cambio climático. Tal es la gravedad del caso que en países como China incluso los agricultores polinizan las plantas de manera manual.

Qué se puede hacer para proteger a los animales polinizadores

Para evitar que estos grupos de polinizadores desaparezcan a causa del modelo actual de agricultura industrial químicamente intensiva, se pueden llevar a cabo algunos cambios como:

  • Prohibir la utilización de plaguicidas tóxicos para las abejas, especialmente los que incluyan: neonicotinoides (imidacloprid, tiametoxam, clotianidina)deltametrin, fipronil, cipermetrin y clorpirifos.
  • Hacer campañas a favor de los animales polinizadores, apoyando y promoviendo prácticas agrícolas como la rotación de cultivos, técnicas de cultivo ecológico, etcétera.
  • Evitar aplicar insecticidas en espray cuando los cultivos que proveen néctar a los polinizadores estén en etapa de florecer.
  • Favorecer la conservación de los hábitats naturales y seminaturales que rodean las zonas cultivadas e incrementar su biodiversidad.
  • Establecer barreras vegetativas a partir de las cuales se proteja el hábitat de los polinizadores de tal manera que no les alcancen insecticidas rociados po aspersión.
  • Cubrir las colmenas durante la aplicación de insecticidas.
  • Apostar por la conservación de vegetación nativa o por su restauración cuando fuera necesario.
  • Crear jardines polinizadores públicos o privados con plantas nativas que provean de comida y agua a estos animales. 
  • Aumentar las partidas económicas destinadas a financiar la investigación y el desarrollo de prácticas ecológicas alternativas.

Fuente: Greenpeace y Parlamento Europeo

Creado: 8 de septiembre de 2015

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