Hemorragia nasal en gatos
El sangrado nasal en el gato alarma, sobre todo si la hemorragia no cesa, y puede tener muchos orígenes, desde una leve herida hasta una neoplasia. Conoce las causas más frecuentes de epistaxis felina y cómo debes actuar.

Síntomas y diagnóstico de la epistaxis felina

Actualizado: 3 de abril de 2020

La epistaxis felina no es una enfermedad en sí, sino un síntoma de un problema en tu gato. Está claro que nuestro gato sangra por la nariz o ha sangrado recientemente si observamos sangre fresca o costras en los orificios nasales, pero muchas veces es difícil percatarse porque estos animales se lamen la nariz o se acicalan constantemente. En ocasiones podremos ver restos de sangre en el suelo o la pared, en el bebedero o en el comedero, y debemos buscar el origen del sangrado, que puede estar en las fosas nasales.

Datos importantes a tener en cuenta

En ocasiones la epistaxis en gatos es un síntoma de enfermedades sistémicas o infecciosas en nuestra mascota, y la presencia de otros síntomas adicionales puede ayudar al veterinario a determinar la causa. Algunos datos a tener presentes son:

  • Si el sangrado ha sido puntual o se ha repetido más veces.
  • Si afecta a una fosa nasal, o a ambas.
  • Si el minino tiene o ha tenido secreción nasal serosa o purulenta, o estornudos.
  • Si se aprecia cierta deformación en la nariz o en la cara.
  • Si le huele el aliento.
  • Si ha dejado de comer, bebe y orina más de lo normal, o vomita.

Signos de alarma y diagnóstico de la epistaxis felina

Un episodio de sangrado no suele ser importante, pero si se repite, la hemorragia no cesa, o nuestro felino presenta más síntomas, debemos acudir al veterinario para que determine el origen de la epistaxis. Además de una exploración completa y la toma de constantes vitales, incluyendo tensión arterial y temperatura, indagará sobre los datos importantes descritos antes, que pueden ser de gran ayuda antes de hacer pruebas más invasivas.

Epixtasis felina

Explorará la cavidad oral en busca de problemas dentales, realizará analíticas de sangre para descartar problemas de coagulación y tomará una muestra nasal para buscar posibles infecciones. Si no encuentra la causa, realizará una rinoscopia (observación del interior de la cavidad nasal bajo anestesia) para observar cuerpos extraños o tomar una biopsia nasal.

En ocasiones son necesarias pruebas de imagen avanzadas, como el TAC o la resonancia magnética, especialmente en el caso de tumores.

Creado: 5 de diciembre de 2019

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