Los videojuegos ayudan a aliviar el dolor en niños enfermos de cáncer

El uso de videojuegos ayuda a aliviar el dolor y disminuye la ansiedad de los niños con cáncer que sufren mucositis –un doloroso efecto adverso de la quimioterapia–, y puede reducir hasta un 20% su consumo de morfina.
Escrito por: Eva Salabert

20/01/2021

Videojuegos ayudan a niños con cáncer

La Fundación Juegaterapia ha realizado un estudio en el Hospital La Paz de Madrid que muestra que el uso de videojuegos ayuda a aliviar el dolor en los pacientes pediátricos oncológicos que sufren mucositis, un efecto adverso de la quimioterapia que es muy doloroso y les impide hasta tragar saliva. En concreto, los resultados revelan que en estos niños se redujo un 20% la administración de morfina y se produjo un incremento del 14% del tono parasimpático, que contribuye a la recuperación del organismo y favorece la curación.

Es la primera vez que se evalúa el impacto beneficioso que tiene jugar con videojuegos durante el tratamiento de quimioterapia para manejar el dolor agudo, aunque ya se había comprobado que los pacientes pediátricos que utilizaban videoconsolas mejoraban a nivel psicológico, ya que esta actividad disminuye la ansiedad que les causa la hospitalización y favorece su relajación mental.

Los niños con cáncer y mucositis recibieron una dosis de morfina menor, pero el tamaño de su pupila no varió, lo que indica una reducción del dolor de un 14%

En esta investigación, que se ha publicado en Journal of Medical Internet Research, se ha comparado cómo influía el uso de videoconsolas en el dolor que experimentaban los niños, las dosis de morfina que necesitaban y el nivel de activación del sistema simpático / parasimpático, utilizando novedosos dispositivos de monitorización (Analgesia-Nocicepción Index y Algiscan).

El consumo de morfina se redujo un 20% al usar la videoconsola

La nocicepción aguda o percepción consciente del dolor se relaciona con cambios en la regulación del balance simpático-parasimpático. Cuando nos sentimos amenazados físicamente el cuerpo pone en marcha el sistema simpático para que nos ayuda a evitar la agresión, pero esto conlleva un aumento de la tensión arterial y de la frecuencia cardíaca, entre otras repercusiones negativas. Para contrarrestarlo, el organismo activa el sistema parasimpático, que propicia la recuperación fisiológica.

Para realizar el estudio a los niños con cáncer que sufrían mucositis se les animó a que jugaran con videoconsolas y mientras lo hacían les controlaron con dos dispositivos: el monitor de Analgesia-Nocicepción Index (ANI®), que mide el ritmo cardíaco, y el sistema de videopupilometría Algiscan®. Aunque se les administró una dosis de morfina menor no se observaron cambios en el tamaño de la pupila, lo que señala un incremento del 14% del tono parasimpático y una reducción del dolor de un 14%.

"Los videojuegos se podrían incluir como parte del plan terapéutico no farmacológico de las mucositis oncológicas pediátricas”

Los investigadores comprobaron que los pacientes pediátricos que usaban la videoconsola experimentaban menos dolor porque su consumo diario de morfina se redujo un 20% y también mejoraba su estado de ánimo. De hecho, el dolor incidental llegó a disminuir hasta un 44% en los momentos de mayor intensidad, según las mediciones obtenidas con una Escala Visual Analógica.

Videojuegos terapéuticos

Francisco Reinoso-Barbero, jefe de la Unidad del Dolor del Hospital Infantil La Paz de Madrid y coautor del estudio, afirma que “las implicaciones clínicas de estos hallazgos serían importantes, porque los videojuegos se podrían incluir como parte del plan terapéutico no farmacológico de las mucositis oncológicas pediátricas”.

El Dr. Mario Alonso Puig, Patrono de Honor de Juegaterapia, ha explicado que “el sistema nervioso simpático en los niños enfermos de cáncer se activa ante una situación tan dura como supone estar ingresado en un hospital. El sistema nervioso simpático moviliza al organismo para que podamos huir de una amenaza, de un peligro. Sin embargo, el niño enfermo no puede huir porque está, de alguna manera, anclado a su quimioterapia. El sistema nervioso simpático cuando se mantiene activo de una forma sostenida, tiene efectos muy negativos sobre el organismo, ya que sobrecarga el corazón, favorece la hipertensión arterial y dificulta el funcionamiento del sistema inmune, que es fundamental para hacer frente a la enfermedad".

Pero, según Alonso Puig, “cuando un niño está absorto en un juego que le gusta, esta absorción plena paraliza esa generación de pensamientos perturbadores que producen ansiedad, generan dolor y activan el sistema nervioso simpático, dada la estrecha interacción que existe entre mente y cuerpo. Gracias a la absorción plena en el juego, el niño enfermo activa su sistema nervioso parasimpático. Esta otra división del sistema nervioso vegetativo tiene dos funciones. Por una parte favorece la interacción social y, por otra, ayuda a mantener la homeostasis o equilibrio interno del organismo, reduciendo también el deterioro de los distintos órganos del cuerpo”.

Este estudio se ha reflejado en un documental 'La quimio jugando se pasa volando' que ya está disponible en Amazon Prime Video y a partir del 25 de enero en Filmin, y en el que algunos de los niños que han participado en el trabajo cuentan sus experiencias explicando, junto a sus familiares, qué ha supuesto para ellos el cáncer y cómo les ha ayudado a superarlo el uso de videojuegos. Además, la Fundación Juegaterapia aprovecha para pedir la donación de consolas que ya no se usen o se hayan sustituido por nuevos modelos durante las Navidades.

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