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Asocian el déficit de vitamina D en neonatos con la esquizofrenia

Los recién nacidos que presentan bajos niveles de vitamina D en la sangre tienen un 44% más probabilidades de desarrollar esquizofrenia en la edad adulta, sobre todo si han nacido en primavera o invierno.
Escrito por: Eva Salabert

12/12/2018

Chica joven con esquizofrenia

La esquizofrenia es un trastorno mental en el que los procesos de pensamiento están alterados y falla el control sobre las reacciones emocionales, y uno de los factores que incrementa el riesgo de desarrollar esta enfermedad es la escasez de luz solar, por lo que ya a finales de los años 90 del siglo pasado el investigador John McGrath, de la Universidad de Aarhus (Dinamarca) y la Universidad de Queensland (Australia) sugirió que el déficit de vitamina D en el nacimiento podía estar relacionada con el desarrollo de esta patología.

Ahora, un equipo internacional de científicos dirigidos por McGrath ha realizado una nueva investigación para corroborarlo, en la que han participado 2.602 personas residentes en Dinamarca que nacieron entre 1981 y 2000, a la mitad de las cuales se les había diagnosticado esquizofrenia, mientras que el resto actuó como grupo de control.

Los investigadores midieron la concentración plasmática de pre-hormona 25-hidroxicolecalciferol (25 (HO) D), que produce el hígado mediante la hidroxilaciación de la vitamina D, para averiguar los niveles de este nutriente en la sangre de los participantes en el momento de nacer. Analizaron también otros datos como antecedentes de trastorno mental en la familia, sexo, edad y fecha de nacimiento, edad de los progenitores cuando nació, edad a la que se le diagnosticó la enfermedad y lugar de residencia, y realizaron una evaluación poligenética para medir el riesgo de desarrollar esquizofrenia.

Más riesgo de esquizofrenia en niños nacidos en primavera o invierno

Los resultados del estudio, que se ha publicado en Scientific Reports, mostraron que los individuos que habían nacido con una deficiencia de vitamina D eran más propensos a sufrir esquizofrenia al llegar a adultos; de hecho, el riesgo de que padecieran este trastorno en el futuro era un 44% superior al de los que no habían presentado dicho déficit.

Los niveles de vitamina D en los bebés recién nacidos podrían ser un biomarcador clave para determinar el riesgo de que padezcan esquizofrenia a largo plazo

Observaron, además, que la escasez de vitamina D –y el mayor riesgo de desarrollar esquizofrenia– era más frecuente en los niños que habían nacido en primavera o invierno, tal vez porque exponer la piel a la luz solar es una de las formas de obtener este nutriente.

Los autores del trabajo afirman que los niveles de vitamina D en el organismo de los bebés recién nacidos podrían constituir un biomarcador clave para determinar el riesgo de que padezcan esquizofrenia a largo plazo, y estiman que aunque hay numerosos factores que influyen en la aparición de la enfermedad –entre ellos genéticos–, este déficit puede estar relacionado con alrededor del 8% de todos los casos de esquizofrenia en Dinamarca. Un hallazgo que podría ayudar a prevenir algunos casos controlando a las embarazadas para que mantuvieran niveles adecuados de vitamina D durante la gestación, de la misma forma que se previenen malformaciones congénitas como la espina bífida administrado a las gestantes suplementos de ácido fólico.

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