Nuevo fármaco prometedor para ralentizar la progresión del alzhéimer

Un nuevo fármaco experimental contra el alzhéimer destinado a eliminar proteína beta amiloide del cerebro ha mostrado su eficacia en un pequeño ensayo con 272 pacientes en los que ha reducido un 32% la tasa de declive clínico.
Escrito por: Eva Salabert

12/01/2021

Fármaco para ralentizar el alzhéimer

Un medicamento para tratar el alzhéimer que se encuentra en estudio ha enlentecido la tasa a la que los pacientes con alzhéimer en fase temprana pierden la habilidad para pensar y cuidar de sí mismos. El fármaco es un anticuerpo monoclonal, denominado donanemab, que ha sido desarrollado por la farmacéutica Eli Lilly and Co y está diseñado para eliminar grupos de la proteína beta amiloide del cerebro.

El medicamento, en concreto, se dirige a un tipo de beta amiloide conocido como N3pG que los investigadores creen que se puede eliminar rápidamente, lo que permite un tratamiento a corto plazo, pero duradero. En el ensayo clínico en fase II han participado 272 pacientes con síntomas de alzhéimer de leves a moderados, que no fueron seleccionados en base a sus síntomas, sino a escáneres en los que se apreciaron significativas acumulaciones de amiloide en sus cerebros. En estas pruebas, los investigadores también buscaron la presencia de proteína tau, que forma ovillos en el cerebro tras el inicio de la enfermedad.

Los participantes que recibieron el fármaco experimentaron una deceleración del 32% en la tasa de declive clínico en comparación con los que recibieron placebo

El principal objetivo del estudio era evaluar el rendimiento combinado en test mentales de razonamiento y memoria con la capacidad de los participantes para desempeñar sus actividades en la vida cotidiana, como vestirse y preparar la comida. El tratamiento con donanemab demostró un cambio estadísticamente significativo en el deterioro clínico durante 18 meses.

El deterioro de los pacientes con alzhéimer disminuyó

En un plazo de entre seis y 12 meses las placas cerebrales fueron eliminadas y no volvieron a aparecer. En ese momento se dejó de administrar el medicamento a los pacientes y se sustituyó por un placebo durante el resto del estudio. Daniel Skovronsky, director científico de Lilly, ha explicado que los participantes que recibieron el fármaco experimentaron una deceleración del 32% en la tasa de declive clínico en comparación con los que recibieron placebo. Skovronsky ha declarado a Reuters que “este estudio muestra que la presencia de amiloide es un importante acelerador de la enfermedad de Alzheimer”. La compañía continúa estudiando el fármaco en un segundo ensayo con 500 pacientes cuyos resultados se esperan para 2023.

El principal efecto secundario que se observa habitualmente en los pacientes a los que se administran anticuerpos monoclonales experimentales para tratar el alzhéimer es la acumulación de fluido en el cerebro, que le ocurre a aproximadamente el 30% de los pacientes, aunque esto no les provoca síntomas, sino que se observa en los escáneres cerebrales. En el caso de donanemab el 27% de los pacientes tratados tuvo inflamación del cerebro o edema cerebral (ARIA-E).

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