PUBLICIDAD

Un consumo bajo de alcohol también daña la salud y puede matar

El estudio más grande realizado sobre el consumo de alcohol en el mundo confirma que incluso beber de forma moderada pasa factura a nuestra salud, siendo el principal factor de riesgo de discapacidad y muerte prematura.
Escrito por: Natalia Castejón

24/08/2018

Personas bebiendo alcohol en un bar

Photo by Yutacar on Unsplash

En el año 2016 nada más y nada menos que 2,8 millones de personas murieron en el mundo como consecuencia del consumo de alcohol, 37.000 de ellas en España. Pero no todas abusaban de las bebidas espirituosas, ya que incluso una ingesta baja también puede provocar problemas de salud. Se acabó el mito de que beber de forma moderada puede tener beneficios para la salud: la única cantidad segura de alcohol es cero, así lo afirma el estudio más grande realizado hasta la fecha que recoge la mayor base de evidencia científica sobre el consumo mundial de esta droga y sus consecuencias para la salud, y que ha sido financiado por la Fundación Bill & Melinda Gates –es decir, sin interés de la industria detrás–.

La investigación, que se ha publicado en la revista The Lancet, ha incluido datos de los hábitos de consumo de alcohol en 195 países entre 1990 y 2016, diferenciando entre edad y sexo, y ha sido incluido en el informe anual de la Carga Global de Enfermedades. Los resultados obtenidos han alertado a los expertos, pues en muchos de los países encuestados no se considera a esta sustancia algo peligroso, sino que está plenamente integrada en las costumbres sociales.

El alcohol es el séptimo factor de riesgo de muerte prematura y discapacidad, y se coloca en primer lugar en el caso del rango de edades de los 15 a los 50 años, donde está relacionado con el 12% de los fallecimientos en los hombres y el 4% en las mujeres. Las causas más comunes de muertes asociadas al alcohol en este grupo de edad son los accidentes de tráfico, la tuberculosis, y autolesiones como el suicidio. A partir de los 50 años el cáncer se convierte en la principal causa de muerte relacionada con esta sustancia.

Emmanuela Gakidou, de la Universidad de Washington y una de las autoras principales de la investigación, ha declarado que el riesgo de tener un problema de salud como consecuencia del alcohol aumenta un 0,5% cada año con tan solo una dosis al día, un 7% si son dos dosis, y hasta un 37% si se toman cinco dosis al día, algo que parece elevado pero que se puede alcanzar con dos copas y media grandes de vino, algo relativamente habitual en algunas comidas.

Estos datos ponen en jaque a los estudios que indican que las bebidas con graduación alcohólica puede prevenir problemas de salud cardiovascular. Gakidou, sin embargo, advierte de que los beneficios que se obtienen son mucho menores y no compensan el riesgo que se corre, por lo que la única manera de mantenerse sano es evitando beber alcohol.

Tomar cinco dosis de alcohol al día, equivalente a dos copas y media grandes de vino, aumenta un 37% el riesgo anual de presentar problemas de salud

Nórdicos y países del Este, los que más alcohol consumen

Más de 2.000 millones de personas consumían alcohol en el mundo en 2016, especialmente hombres –el 63% del total–, sin embargo, la distribución es muy desigual entre los países. Mientras que Ucrania, Rusia, Bielorrusia, Mongolia Letonia, Lituania, Kazajstán, República Centroafricana, Burundi y Lesotho son los 10 países que cuentan con las tasas más altas de mortalidad por esta sustancia entre los 15 y los 50 años.

Dinamarca está a la cabeza respecto al porcentaje de la población que bebe: el 95% de las mujeres y el 97% de los hombres. Le siguen Noruega, Argentina y Alemania. Mientras que en España lo hacen el 78% de los hombres y el 55% de las mujeres. A la cola se encuentran Bangladesh y Pakistán, donde solo consume bebidas alcohólicas menos del 1% de los ciudadanos, según datos del estudio.

Si nos fijamos ahora en las cantidades ingeridas a diario, aunque en el estudio se advierta de que cualquiera de ellas es perjudicial para la salud, vemos que los ciudadanos de los Países del Este son los que más beben. En Rumanía los hombres toman más de ocho dosis de alcohol al día –una dosis corresponde a un vaso pequeño de vino, o a una cerveza de 375 ml–, y en Ucrania las mujeres consumen más de cuatro bebidas en cada jornada. En España, de media, los varones ingieren casi seis dosis, y las mujeres tres bebidas con graduación. La única segura para la salud, conviene recordarlo, es cero.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD