Nuevo análisis de sangre podría detectar más de 50 tipos de cáncer

Un nuevo test sanguíneo podría detectar más de 50 tipos de cáncer y su localización en el organismo con un gran nivel de precisión, aunque se encuentren en sus fases iniciales y no hayan manifestado síntomas aún, según un prometedor estudio.
Escrito por: Eva Salabert

31/03/2020

Un análisis de sangre podría detectar más de 50 tipos de cáncer

Diagnosticar un cáncer cuando se encuentra en sus inicios aumenta significativamente las probabilidades de que el enfermo supere la neoplasia y no se produzcan recidivas al poder tratarle antes y mejor. Algo especialmente clave cuando hablamos de algunos cánceres particularmente peligrosos que carecen de enfoques estándar para su detección. Esto podría ser más factible en el futuro gracias a una nueva prueba médica desarrollada por un consorcio científico estadounidense y británico capaz de detectar más de 50 tipos de tumores, que consiste en analizar una muestra de sangre para comprobar no solo si un individuo padece cáncer, sino también en qué zona de su organismo se localiza el tumor.

Detectar el cáncer en el plasma sanguíneo se convirtió en un reto para los científicos cuando se averiguó que los tumores liberaban en la sangre material genético –el ADN libre de células–, y existe una prueba denominada biopsia líquida que precisamente busca mutaciones en dicho ADN para obtener información sobre el tumor sin tener que llevar a cabo pruebas invasivas.

Los resultados de la investigación, que se han publicado en Annals of Oncology, han revelado que el grado de especificidad de este nuevo test sanguíneo es del 99.3%, lo que significa que su tasa de falsos positivos es tan solo del 0,7%, por lo que habría menos de un 1% de que se diagnosticase un cáncer a una persona sana.

En qué consiste el nuevo test para diagnosticar el cáncer

En el estudio se han analizado muestras de sangre de un total de 6.689 personas, de las cuales 2.482 tenían más de 50 tipos diferentes de cáncer, y 4.207 no presentaban ningún tumor. En vez de enfocarse en las mutaciones, el análisis se ha centrado en las alteraciones químicas del ADN de los tumores (la metilación). Los investigadores dividieron a los participantes en dos grupos con el objetivo de identificar las marcas de los tumores en la sangre en una primera etapa, y posteriormente validar sus hallazgos.

Cuando el cáncer fue detectado la prueba identificó correctamente el órgano o tejido donde se había originado la enfermedad en el 93% de los casos

La sensibilidad del test fue de un 39% para los pacientes con cáncer en estadio I, 69% para aquellos en estadio II, 83% para los que padecían la enfermedad en estadio III, y 92% para los que se encontraban en estadio IV. La sensibilidad de los estadios I a III en los diferentes tipos de cáncer fue del 43.9%, y cuando el cáncer fue detectado la prueba identificó correctamente el órgano o tejido donde se había originado el tumor en el 93% de los casos, una información decisiva para su diagnóstico y tratamiento. Por ejemplo, 12 tipos de cáncer bastante comunes como el de ano, estómago, hígado, vías biliares, esófago, cabeza y cuello, colon, linfoma, ovario, páncreas, pulmón, o vejiga eran globalmente detectados con una fiabilidad del 67,3% en los estadios clínicos I, II y III.

La precisión del test de sangre era diferente en función del tipo de tumor y de la fase en la que se encontrase. Según Michael Seiden, autor principal del estudio y presidente la red nacional US Oncology, el hecho de que por ejemplo el cáncer de próstata sea más difícil de detectar que otros en estadios iniciales podría deberse a que ciertos tumores presentan una mayor fracción tumoral –es decir, proporción entre células cancerosas circulantes y normales–, o también a que es probable que algunos de los cánceres estudiados sean más invasivos, aunque esto todavía no se haya demostrado.

Aunque Seiden ha asegurado que el test que han desarrollado podría permitir crear un análisis de sangre indicado para diagnosticar el cáncer de forma precoz en la población general, también admite que lo que han llevado a cabo no ha sido un estudio de detección de tumores, sino la validación de la sensibilidad de dicho test en pacientes de riesgo, que ya habían sido diagnosticados de cáncer previamente, y que además es necesario continuar investigando para finalizar la validación de la prueba.

Geoffrey Oxnard, investigador del Dana-Farber Cancer Institute y uno de los coautores del trabajo ha declarado que sus resultados demuestran que esta nueva estrategia para analizar las alteraciones químicas del ADN en muestras de sangre puede detectar una amplia variedad de tipos de cáncer prácticamente en cualquier fase de la enfermedad, con una especificidad y sensibilidad que se aproximan a los niveles necesarios para realizar un cribado entre la población, por lo que podría convertirse en un futuro en una pieza importante de los ensayos clínicos para el diagnóstico precoz del cáncer.

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