El coronavirus llegó a España en febrero según un análisis genómico

El coronavirus podría estar circulando por España desde febrero, y habría entrado a través de personas infectadas procedentes de distintos países, según el análisis de los primeros genomas del virus leídos en España, que descarta que hubo un paciente cero.
Escrito por: Eva Salabert

24/04/2020

El coronavirus llegó a España en febrero según un análisis

En España, la enfermedad por coronavirus o COVID-19 se diagnosticó por primera vez el 1 de febrero, en un turista alemán que pasaba sus vacaciones en la isla de La Gomera (Canarias), pero se ha especulado mucho respecto a la posibilidad de que el SARS-CoV-2 hubiera empezado a circular en nuestro país antes de esa fecha y una de las incógnitas sobre el coronavirus es precisamente en qué momento surgió y comenzó a propagarse, y cuál pudo ser el paciente cero a partir del cual se originó la epidemia en nuestro país.

Ahora, diversos científicos con participación del Instituto de Salud Carlos III de Madrid han analizado los 28 primeros genomas del virus leídos en España para tratar de averiguarlo, y han comprobado que el rastro de las erratas –pequeños errores que pueden surgir cada vez que el virus se copia a sí mismo– confirma que se produjeron “multitud de entradas” de personas infectadas desde otros países durante el mes de febrero y que no existe, por tanto, un único paciente cero.

Los 28 genomas españoles proceden de las tres grandes familias del coronavirus denominadas como S, G y V

Cuando el SARS-CoV-2 infecta una célula humana puede hacer hasta 100.000 copias de sí mismo en solo 24 horas, y al estudiar los pequeños errores que se producen en cada replicación es posible conocer cómo ha evolucionado el brote infeccioso. Los investigadores han estudiado casi 1.600 genomas completos del coronavirus leídos por la comunidad científica internacional hasta finales de marzo, observando que los 28 genomas españoles proceden de las tres grandes familias del patógeno denominadas como S, G y V, que han sido identificadas en el resto del planeta y presentan pocas diferencias entre ellas.

Se ha visto que todos los virus son muy semejantes y tienen pocas mutaciones que los diferencien, algo que en principio se considera una buena noticia porque las vacunas experimentales contra el COVID-19 que se investigan en este momento están diseñadas para actuar contra la secuencia genética actual del virus, y en el caso de que mutara –como ocurre por ejemplo con el virus de la gripe– esto restaría eficacia a esta profilaxis, que además no se espera que este lista hasta al menos dentro de 12 meses.

Multitud de vías de entrada del coronavirus en España: no hubo paciente cero

La nueva investigación se ha publicado en un repositorio abierto sin haberse sometido aún a una revisión externa, y sus resultados sugieren que el antecesor común de los 1.600 virus analizados se encontraba en Wuhan –la ciudad china considerada el epicentro de la pandemia– alrededor del 24 de noviembre. El 18 de enero, el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) alertó de que el aeropuerto de Wuhan tenía seis vuelos directos cada semana a París, tres a Londres y tres a Roma, lo que pudo contribuir a que multitud de pacientes cero viajaran y extendieran la infección antes de que se aislara la ciudad.

De los genomas españoles 13 pertenecen a la familia S, y 11 de ellos están relacionados con un caso que se detectó previamente en Shanghái el 1 de febrero, mientras que los tres primeros S que se identificaron en nuestro país son de muestras obtenidas los días 26 y 27 de febrero en Valencia, una semana después de que 2.500 aficionados valencianistas viajaran a Milán para ver el partido de fútbol Atalanta-Valencia, que en opinión de Giorgio Gori, alcalde de Bérgamo, constituyó “una bomba biológica”.

Los hallazgos sugieren que en España se produjeron “multitud de entradas” de personas infectadas desde otros países durante el mes de febrero

Sin embargo, el análisis genético sugiere que los coronavirus de la familia S ya circulaban por nuestro país incluso antes, alrededor del 14 de febrero, y media docena de casos detectados en Madrid indican que la familia G ya circulaba por la ciudad en torno al 18 de febrero. De acuerdo a los hallazgos del estudio, en España no habría habido un paciente cero porque, como explica el virólogo José Alcamí, que ha supervisado el trabajo junto a la investigadora Inmaculada Casas, “no hay un paciente cero cuando una epidemia está ya tan diseminada”.

Fernando González Candelas, de la fundación valenciana Fisabio, que secuenció los tres primeros genomas españoles del virus el 17 de marzo, ha declarado que en función de la información de la que disponen hasta ahora creen que " hubo al menos 15 entradas diferentes en España", y añade que esto es algo que coincide con lo que ha ocurrido en otros países como Estados Unidos e Islandia, donde también se han podido identificar múltiples vías de entrada del patógeno.

Los estudios genéticos que se basan en los genomas completos del virus publicados hasta ahora en el repositorio abierto Gisaid presentan limitaciones, según ha advertido González Candelas, ya que aunque hay aproximadamente 11.000 genomas completos a nivel mundial –150 de ellos en España–, el experto afirma que todavía faltan piezas clave, y por ejemplo en el caso de Italia no se dispone de secuencias relevantes que permitan sacar conclusiones, lo que impide que se puedan estudiar posibles rutas de transmisión desde este país.

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