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Escaras, cómo evitar las úlceras por presión
Permanecer mucho tiempo encamado o sentado sin moverse, algo habitual en personas mayores, enfermas o discapacitadas, puede provocar escaras o úlceras por presión. Conoce los cuidados para evitar estas lesiones en la piel.
Escrito por Marina García, Periodista, experta en salud y tercera edad

Tratamiento y cuidados de las úlceras por presión

Tratamiento de las escaras o úlceras por presión

Si nosotros mismos, o un familiar o paciente al que cuidamos presenta escaras, es fundamental que sea un profesional sanitario el que valore esta lesión de la piel e indique el tratamiento más adecuado para curar la úlcera por presión, ya que si la lesión progresa puede incluso llegar a afectar al hueso. Este especialista también prescribirá fármacos como analgésicos (para aliviar el dolor) o antibióticos, en el caso de que haya infección y los considere necesarios.

Para su tratamiento se suele indicar el uso de apósitos que mantengan la herida protegida de agentes externos, así como la úlcera húmeda, pero la piel seca.

Existen diferentes tipos de apósitos para proteger las escaras:

  • De hidrogeles: utilizados para todo tipo de escaras.
  • De hidrocoloides: cuando la úlcera no presenta infección.
  • De poliuretano: se utiliza para prevenir la lesión, o ante los primeros signos de afección.
  • Hidrocelulares: para escaras más avanzadas con exudación.
  • De alginatos: para escaras que presentan infección.
  • De carbón: para las heridas más graves.

Tratamiento quirúrgico de las escaras

Cuando los cuidados ambulatorios de las úlceras por presión no han sido suficientes para curar una o varias heridas, y estas vuelven a aparecer provocando la pérdida del espesor total de la piel, e incluso dejando expuesto el músculo o el hueso de la zona afectada, se puede recurrir al tratamiento quirúrgico. Se trata de una cirugía reconstructiva en la que se utiliza tejido de otra zona del cuerpo del paciente con el objetivo de tapar la herida y regenerar el tejido perdido.

El principal inconveniente de este tipo de intervenciones para hacer frente a las escaras es que el posoperatorio suele ser largo, y pueden surgir complicaciones por problemas de cicatrización, infecciones y curación. Es por ello que el médico tendrá que valorar diferentes factores antes de proceder a la operación, como son:

  • Tamaño y profundidad de la herida.
  • La causa de la pérdida de tejido.
  • La edad del paciente.
  • Si el paciente presenta algún tipo de discapacidad motora.

Actualizado: 8 de Febrero de 2019

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