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Senior cohousing, vivienda colaborativa para mayores
Las personas mayores que viven solas, tienen en los proyectos senior cohousing una alternativa a las residencias, donde pueden disponer de su vivienda individual pero con servicios comunes que cubren sus necesidades.
Escrito por Marina García, Periodista, experta en salud y tercera edad

En qué consiste el senior cohousing: servicios y costes

El “¿dónde vivir?” se ha convertido en un interrogante para las personas que llegan a la tercera edad. Muchas de ellas son dependientes, padecen alguna enfermedad, pierden su vida social, el contacto con la familia está limitado por el trabajo o los kilómetros de distancia que les separada de sus hijos… Estas circunstancias les llevan a vivir solos, deambulando de casa en casa de los hijos o acaban en una residencia de mayores. Sin embargo, un alto porcentaje de ellos no están cómodos con estas soluciones a su soledad, tal como indica el ‘Informe Mayores UDP’ elaborado por la Unión Democrática de Pensionistas y Jubilados de España (UDP) en 2015, en el que se pidió a personas jubiladas que valoraran del 0 al 10 las diferentes alternativas de vivienda en la vejez. Como media le daban una puntuación de 4,5 a la opción de vivir en residencias, y un 4,4 a la de vivir en la casa de los hijos o familiares, es decir, ninguna de las dos obtenían el aprobado de los mayores. Ante esta situación, está surgiendo una alternativa mejor valorada que las anteriores según dicho informe, se trata del senior cohousing.

¿Qué es el senior cohousing?

En los años 60 un grupo de jóvenes daneses idearon la forma de vivir en cooperativa, sin necesidad de comprar ni alquilar la residencia y con una serie de servicios comunes para todos los residentes. Este concepto de vivienda colaborativa se fue extendiendo por Estados Unidos, llegó a Europa y se está implantando en España, donde ha tenido una especial aceptación entre los adultos mayores. Es de ahí que haya surgido el concepto de senior cohousing.

El senior cohousing consiste en una forma de convivir en comunidad pero con viviendas independientes. Cada residente, o cooperativista, paga una mensualidad al mes, pero no en régimen de alquiler ni de hipoteca, sino para cubrir una serie de gastos comunes, como son la comida, cocina, limpieza, mantenimiento de zonas comunes, etcétera. Con ese pago la persona tiene derecho a vivir en una casa particular y disfrutar de una serie de servicios que le hacen la vida más fácil.

¿Cómo se desarrolla el senior cohousing?

El primer paso que se da es la construcción de la vivienda, teniendo en cuenta las características, necesidades, el número de cooperativistas que van a formar parte de la cooperativa, y de si el suelo es propiedad de los futuros residentes, de si hay que comprarlo o es una cesión del ayuntamiento de la ciudad. Dependiendo de esto, el coste para formar parte de la vivienda colaborativa será mayor o menor, pero siempre partiendo de la idea que no será una propiedad para ninguno de ellos, sino que tendrán un contrato de cesión o derecho de uso regulado por el Código Civil. Las viviendas son por tanto propiedad de la cooperativa.

Personas mayores en el salón de una vivienda colaborativa

Una vez se dispone de las residencia individuales, en las que podrá vivir una persona o una pareja si así se establecen en los estatutos de la cooperativa, se fijarán los servicios comunes a los que tendrán derecho los residentes. Los más habituales son los siguientes:

  • Limpieza y lavandería.
  • Comida.
  • Recepción.
  • Zonas comunes de ocio, como biblioteca y sala de juegos.
  • Zonas comunes de deporte, como gimnasio y piscina.
  • Comedor.
  • Asistencia sanitaria básica.
  • Servicio de urgencia.

Todos los cooperativistas gozan de los mismos derechos para disfrutar de estos servicios mientras permanezca en su vivienda formando parte de la cooperativa. Una vez que decide dejarla motivado por diferentes causas (razones personales, enfermedad, etcétera) o fallecimiento, es heredada por sus sucesores y por tanto surge un nuevo cooperativista.

Sin embargo la cooperativa también tiene el derecho de compra sobre dicha residencia. Si ambas partes están de acuerdo con la venta del derecho de uso, la cooperativa será la que indique el precio del derecho de uso para el nuevo cooperativista, quien podrá ser asignado teniendo en cuenta una lista de espera.

¿Es el senior cohousing asequible para todos?

Como hemos visto, esta opción de vivienda cooperativa conlleva una serie de gastos con un pago mensual que puede ir desde los 500 a los 900 euros y de una aportación inicial, suma que dependerá de las características de las viviendas, del coste del suelo, de los servicios que se reciben y del número de cooperativistas.

Senior cohusing

Es cierto que en algunos casos puede que no resulte muy asequible para la pensión de algunos jubilados, pero no hay que olvidar que con ese pago ya se están cubriendo sus necesidades básicas, y en algunos casos no tan básicas, con asistencia de 24 horas los 7 días de la semana; por lo que teniendo una pensión media o algún tipo de seguro privado de jubilación, el senior cohousing es una opción más económica y cómoda que una residencia.

Existen despachos de abogados y empresas que están estudiando las opciones que ofrecen este tipo de residencias para ayudar a que sean más asequibles para las personas mayores y también les resulte un buen negocio para ellos. Como ejemplo de esto se está barajando la posibilidad, entre otras, de que el futuro cooperativista ceda su vivienda actual, la cual la alquila la gestora de la cooperativa, y con el dinero del alquiler paga el coste mensual de la vivienda colaborativa.

Actualizado: 17 de Abril de 2019

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