Google+
YouTube

Dieta y nutrición

Nutrición en niños
La alimentación es uno de los factores más importantes en el correcto desarrollo de los niños, e inculcarles unos adecuados hábitos alimenticios desde la infancia previene enfermedades como obesidad y diabetes.

Cinco comidas al día en la dieta de un niño

Los niños también deben hacer cinco comidas al día. Esta es la mejor manera de distribuirlas:

Desayuno

El aporte energético-calórico que proporciona el desayuno es de gran importancia, ya que les permitirá conseguir un adecuado rendimiento a lo largo del día, tanto físico como intelectual, en las tareas escolares. Un desayuno completo debe consistir en la tríada de lácteos, frutas y cereales.

Hay estudios, como el enKid (estudio transversal realizado sobre una muestra aleatoria de la población española con edades comprendidas entre los dos y los 24 años), que muestra datos como:

  • Un 8% de los niños españoles acude al colegio sin haber desayunado.
  • Sólo el 5% realiza un desayuno completo.
  • Sólo el 9% toma zumos de frutas y el 5% alguna pieza de fruta entera.

Lo que les va a proporcionar un buen desayuno es:

  • Disminuir el consumo de alimentos menos apropiados (bollería, azúcares, etcétera).
  • Va a ayudar a prevenir la obesidad, mejorando el rendimiento intelectual y físico y la actitud en el ámbito escolar.
  • Conseguir unos aportes nutricionales más adecuados.

Es necesario que el niño desayune acompañado, a ser posible en familia, sentado en la mesa y dedicándole un tiempo entre 15-20 minutos, con un ambiente relajado. Los que dedican menos de diez minutos al desayuno, o lo hacen solos, tienen ingestas más deficitarias que aquellos que lo hacen acompañados.  

Media mañana

Es recomendable que el niño no pase muchas horas sin comer entre el desayuno y la cena. Como ejemplos de alimentos saludables para este periodo tenemos:

  • Yogur y fruta.
  • Barra de cereales y yogur de frutas.
  • Bocadillo de queso y tomate con un zumo.

Comida

Es necesario incorporar una amplia variedad de alimentos en la dieta diaria, pero va a depender de donde coma el niño.

En casa se tiene más libertad de elección, lo que permite innovar recetas y elegir los métodos de elaboración más saludables.

Si es en la escuela, los menús deben ser suficientes, variados y agradables. Como funciones principales:

  • Deben de proporcionar comidas de calidad desde el punto de vista nutricional.
  • Poseer hábitos higiénicos alimentarios y de comportamiento adecuados.
  • Jugar con la variedad gastronómica y aspectos culturales de la alimentación.
  • Adecuada frecuencia en el consumo de alimentos.
  • Ajustarse a la época y a la temporada del año.
  • Evitar las combinaciones del primer y segundo plato de difícil aceptación por el niño (por ejemplo, de primero verdura y de segundo pescado).
  • Cuatro de los cinco días de la semana deberían incluir fruta fresca.
  • Platos bien preparados y apetecibles, que estimulen las ganas de comer.
  • La comida debe ser pausada, que se trate de un encuentro social y de aprendizaje.

Merienda

La merienda permite completar el aporte energético del día, nos ayuda a calmar el hambre del niño, evitando que llegue a la hora de la cena con muchas ganas de comer. Se recomienda fruta, zumos, leche, yogur o un bocadillo, reservando la bollería para algún capricho muy esporádico.

Cena

Es la última comida del día, y debemos procurar darles aquellos alimentos que no se hayan consumido en la comida, al mismo tiempo que sean digeribles y no pesadas, para que durante el sueño la digestión sea fácil. Por ejemplo, verduras cocidas, sopas, pescados, lácteos, etcétera.

 
Actualizado: 17/06/2014

PUBLICIDAD

Entrevista

Pilar Benítez

Experta en nutrición energética

“Mi método da claves para entender qué efectos nos hace lo que comemos, y ayuda a escoger cada alimento con un sentido y un propósito.”

 

60% del calcio de la dieta no llega a incorporarse a los huesos

El organismo lo elimina de forma natural, y para conseguir la cantidad recomendada diaria, y que el calcio se fije a los huesos, se deben incluir otros nutrientes en la dieta, como las vitaminas D y K .

Fuente: 'Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM)'

 

PUBLICIDAD