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Dieta y nutrición
Nutrición en la mujer lactante
Si has decidido dar el pecho a tu bebé, aquí tienes una serie de consejos nutricionales para cuidar tu alimentación y, paralelamente, mirar por la de tu pequeño. Conoce tus necesidades calóricas y cómo cubrirlas.
Escrito por Arantza Ruiz de las Heras, Dietista-Nutricionista, Complejo hospitalario de Navarra

¿Lactancia materna o lactancia artificial?

Para cualquier mujer el hecho de dar a luz es un hito en su vida y, tal vez, uno de los momentos más importantes a recordar para siempre pero, después de este momento, llega otro fundamental en la relación con su hijo, con su pareja, y en su propia madurez como persona, y es el periodo de la lactancia.

Tras el parto, se pone en marcha la producción de prolactina, la hormona que favorece la secreción de leche materna, siendo este proceso fomentado por la succión precoz y frecuente del recién nacido.

Y, en medio de esta montaña rusa de emociones, de sentimientos encontrados marcados por el baile hormonal, nos hallamos ante un nuevo miembro de la familia y, además, inmersos en el proceso de recuperación de la reciente mamá. Ahora, el centro de atención y cuidados es el bebé, por supuesto, pero no debemos dejar de prestar atención a la madre, a su recuperación del parto, y a la relación con su pareja y su entorno.

Lactancia materna y lactancia artificial

Las necesidades nutricionales varían notablemente en función de si se opta por la lactancia materna o la lactancia artificial, a través de fórmulas lácteas adaptadas para la edad pediátrica.

También es posible compaginar ambas, pero es conveniente saber que, cuanto mayor sea la frecuencia y cantidad de lactancia materna, más leche produce la madre, ya que existe una retroalimentación positiva.

Todos los organismos que tienen algo que decir sobre salud, sanidad, alimentación o pediatría, recomiendan la lactancia materna exclusiva hasta los seis meses de edad. Esto quiere decir que el bebé no necesitaría tomar absolutamente nada más que la propia lactancia a demanda, ni siquiera agua, porque estaría suficiente y correctamente alimentado e hidratado.

Los beneficios de la lactancia materna son múltiples y variados. Entre otros, destacan:

  • Perfecta adecuación de la alimentación a las características del niño, tanto en requerimientos como en edad.
  • Transmisión, a través del calostro, de inmunoglobulinas que fomentan la inmunización del bebé frente a infecciones.
  • Alimentación a demanda con mayor y mejor control por parte del bebé de las sensaciones de hambre y saciedad.
  • Máxima higiene y seguridad alimentaria en la producción, preparación y toma láctea.
  • Fomento del vínculo afectivo madre-hijo.
  • Disminución del sangrado por parte de la madre.
  • Mejor control del peso de la madre y reducción progresiva del mismo.

Sin embargo, puede haber múltiples razones para optar por la lactancia artificial.

Actualizado: 25 de Abril de 2017

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Entrevista con el experto

Entrevista Mª Jesús Domínguez y Miriam Hernández, expertas en alimentación del bebé

Mª Jesús Domínguez, presidenta de la Asociación de Matronas de Madrid y Miriam Hernández, enfermera de atención primaria.

Mª Jesús Domínguez y Miriam Hernández

Expertas en alimentación del bebé
“Los lactantes que han tomado lactancia materna tienen menos riesgo de padecer celiaquía, y este riesgo disminuye aún más si el niño sigue siendo amamantado después de la introducción del gluten”

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Salud en cifras

85%
de los trastornos de la conducta alimentaria aparecen entre los 14 y los 18 años
'Fuente: 'Dra. Mª Angustias Salmerón, colaboradora de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria de Atención Primaria (SEPEAP)''