PUBLICIDAD

Parto de nalgas
Al final del embarazo el feto se coloca boca abajo para nacer, pero si no se da la vuelta se dice que “viene de nalgas”. Te explicamos en qué casos está indicado una cesárea, y qué técnicas se usan para ayudar al bebé a girarse.
Escrito por Caridad Ruiz, Periodista especializada en salud y nutrición

Parto vaginal de nalgas: cuándo se puede realizar y riesgos

En los últimos años en algunas maternidades, en algunos casos en los que el feto se encuentra en posición de nalgas se intenta un parto vaginal “siempre que el bienestar del bebé esté asegurado”, tal y como puntualiza el doctor Juan León, ginecólogo del Hospital Universitario Gregorio Marañón de Madrid y profesor de la Universidad Complutense de Madrid.

Así, suele plantearse esta opción a las madres “cuando los beneficios superan a los riesgos y consideramos que se puede llevar a cabo sin un incremento de peligro”, añade el experto. El mayor problema para este tipo de parto es que muchos centros hospitalarios, al dejar de hacerse en favor de la cesárea, no cuentan con ginecólogos y matronas con la formación necesaria para practicar partos vaginales de nalgas.

“En nuestro medio solemos asociar un parto de nalgas a cesárea, pero no siempre es así. Existen múltiples estudios que han tratado de aclarar el mayor o menor riesgo de asistir un parto de nalgas vía vaginal o mediante cesárea, pero ninguno ha resultado ser concluyente”, afirma la doctora Mª Carmen Navas Acién, ginecóloga del Hospital Vithas La Salud de Granada.

La idea de que una cesárea era mejor se generalizó a partir de un estudio publicado en la revista The Lancet, y “esta recomendación fue adoptada por la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), lo que ha dado lugar a que un gran número de especialistas de los últimos años no se hayan formado adecuadamente en la asistencia vía vaginal del parto de nalgas”, señala la ginecóloga.

Pero estudios posteriores dieron resultados contradictorios, y desde 2006 la American College of Obstetricians and Gynecologist (ACOG) señala que el parto vaginal de un feto a término en presentación podálica constituye una opción razonable en un hospital que posea protocolos específicos, postura que hoy también sigue la SEGO.

Ecografía de embarazo

Cuándo se puede realizar un parto vaginal de nalgas

Según los expertos, los casos en los que se puede realizar el parto vía vaginal aunque el bebé venga de nalgas son:

  • Cuando el bebé se encuentra “en posición de nalgas puras o completas”, nos dice la doctora Navas Acién.
  • Los resultados de las ecografías y del resto de las pruebas deben ser normales y no deben mostrar anomalías fetales, placenta previa o patologías maternas (diabetes, tensión arterial alta…).
  • En algunos estudios se dice que el bebé ha de pesar menos de 3,5 kg, que la pelvis de la madre debe tener unas medidas adecuadas, y no ser primípara, “pero ningún estudio establece estos factores como determinantes”, puntualiza la doctora Navas.
  • El bebé tiene que estar a término, es decir, después de la 36ª semana de embarazo.

Riesgos del parto vaginal de nalgas

Cuando el feto se encuentra en posición podálica o de nalgas el parto vaginal conlleva ciertos riesgos como:

  • Desconocimiento del equipo: “el mayor riesgo es no saber hacer un parto de nalgas vaginal”, señala el doctor León. “El parto de nalgas vía vaginal solo se debe asistir en centros hospitalarios con equipos médicos entrenados y con los protocolos adecuados. Esto último es lo que realmente minimiza riesgos de mortalidad y de secuelas en el recién nacido y la madre”, añade la doctora Navas.
  • Prolapso del cordón: cuando el cordón umbilical sale por el canal del parto antes que el bebé. “Pero son situaciones que dentro del ámbito hospitalario se pueden solventar”, afirma el doctor León.
  • Distocia de cabeza última: cuando la cabeza del bebé en lugar de quedar con la barbilla pegada al pecho, se levanta “y no es capaz de salir adecuadamente por el canal de parto, lo que implica la realización de una serie de maniobras, e incluso el uso de fórceps. Se puede asociar mayor sangrado materno, desgarros en el canal de parto, anemia aguda materna, etcétera. Es la mayor complicación y, por supuesto, la más temida”, explica la ginecóloga del Hospital Vithas La Salud.

Actualizado: 11 de Marzo de 2019

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD