Una vez que el parto ha concluido el catéter se retira; sin embargo, el efecto del anestésico permanece unas dos horas aproximadamente. Durante este lapso de tiempo la madre sentirá las piernas dormidas, con cosquilleo, hasta que poco a poco recupere la sensibilidad total.

También es habitual sentir escalofríos, incluso cuando no se ha usado anestesia epidural esta es una sensación normal tras el parto.

La madre no puede caminar sola hasta que desaparezca el efecto anestésico, y debe pedir ayuda a alguien hasta que sus piernas vuelvan a su estado normal. Es posible, además, que la madre tenga dolor lumbar en la zona de la punción durante un par de días.

Si el parto ha sido por cesárea, frecuentemente el anestesista mantendrá la anestesia epidural después de la intervención quirúrgica para ahorrar a la madre los dolores inmediatos que se producen tras la cirugía, y que son muy intensos.

Creado: 10 de noviembre de 2011

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