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¿Por qué tenemos escalofríos?

En ocasiones un temblor repentino se adueña de nuestro cuerpo: son los escalofríos, que no deben confundirse con la piel de gallina. Descubre su función, por qué aparecen y qué problemas de salud indican si son continuos.
Escrito por Natalia Castejón, periodista especializada en vida saludable
Hombre con escalofríos

Los escalofríos son una sensación que todos hemos tenido alguna vez, y seguro que te has preguntado para qué sirven o cuál es el papel de estos temblores repentinos en el funcionamiento de esa precisa maquinaria que es el organismo. Te daremos una primera pista: los escalofríos son una reacción involuntaria ante una corriente de aire o una variación de la temperatura corporal. No es grave, ni mucho menos, pero si son continuos o se alargan mucho en el tiempo, pueden indicar algún problema de salud importante.

En muchas ocasiones los escalofríos se confunden con otra sensación, nos referimos a la piloerección, o lo que comúnmente se denomina piel de gallina. Pero no es lo mismo, pues la piloerección se puede producir por varios motivos, como una bajada brusca de temperatura o ante una emoción intensa –como el miedo o el asco–, mientras que los escalofríos, además de tener la función de mantener un correcto calor corporal, también pueden aparecer cuando se tiene fiebre o algún tipo de infección.

Cuál es la función de los escalofríos

Cada reacción en el cuerpo tiene una utilidad, y los escalofríos también la tienen. Como hemos dicho, su función principal es la de mantener y generar calor cuando la temperatura corporal baja o sube de los 36ºC-37ºC, que es la que necesitan los sistemas orgánicos para su buen funcionamiento. Esto se consigue gracias a unas contracciones y relajaciones musculares rápidas, que producen un calor metabólico y dan lugar al movimiento característico de los escalofríos.

No se deben confundir los escalofríos con la piel de gallina, pues los escalofríos no son causados por una emoción, sino que intentan regular la temperatura interna

Si estos estremecimientos se producen de manera aislada no habría de qué preocuparse, pues se trata únicamente de una llamada de atención para que nos demos cuenta de que tenemos frío o un excesivo calor interno, pero si se producen de forma continuada podrían ser síntomas de enfermedades o indicar problemas de salud como estos:

  • Fiebre

    Fiebre

    Es uno de los motivos más comunes de los escalofríos recurrentes. Los temblores intentan en este caso reducir las altas temperaturas a las que llega el organismo.

  • Infecciones

    Infecciones

    Es la causa principal de la fiebre que provoca los escalofríos, y debes acudir a tu médico cuanto antes para que pueda valorar si es vírica o bacteriana y establecer un tratamiento acorde. Entre algunas de estas infecciones pueden estar la fiebre tifoidea, los hantavirus, o una infección de orina.

  • Tiroides

    Trastornos de tiroides

    Es normal que las personas que tienen hipotiroidismo sean más sensibles al frío, por lo que presentarán más escalofríos de lo normal.

  • Desnutrición

    Desnutrición o falta de nutrientes:

    La ausencia de algunos micronutrientes puede propiciar que los temblores sean más numerosos, además de propiciar otros síntomas como fatiga, mareos y agotamiento.

  • Anemia

    Anemia:

    La falta de hierro en la sangre puede hacer que los afectados experimenten escalofríos a diario y, al igual que en el caso de la desnutrición, suele provocar debilidad y mareos.

  • Problemas digestivos

    Problemas digestivos

    Los escalofríos pueden indicar también alguna intoxicación alimentaria o alguna enfermedad digestiva, como la gastroenteritis viral o bacteriana.

  • Hipoglucemia

    Hipoglucemia:

    En estos casos las convulsiones aparecen como consecuencia de la bajada de azúcar en la sangre por debajo de los niveles normales.

  • medicamentos

    Medicamentos

    El consumo de algunos fármacos puede acarrear escalofríos como efecto secundario, pues pueden dañar al hígado, provocando estos temblores involuntarios.

  • Hipotermia

    Hipotermia:

    Aunque parezca algo evidente, los escalofríos continuos pueden indicar un caso de hipotermia, donde la temperatura corporal desciende peligrosamente por debajo de los 35ºC, poniendo en riesgo el correcto funcionamiento de los sistemas orgánicos y llegando a causar incluso la muerte.

¿Por qué los niños suelen tener más escalofríos?

Es cierto que los escalofríos suelen ser más frecuentes en los niños y esto se debe a que ellos experimentan más cambios de temperatura que los adultos, y presentan episodios de fiebre con más frecuencia.

Aun así, no hay que confiarse y si observamos que los temblores en los más pequeños son muy numerosos se debe acudir cuanto antes al médico para descartar una posible enfermedad.

¿Qué hacer si se tienen escalofríos?

Como la causa más común de que aparezcan los escalofríos es el frío, deshacerse de estos molestos temblores es tan fácil como ponerse algo más de ropa de abrigo, resguardarse en algún sitio cerrado, tomarse un té, o darse un buen baño de agua caliente, pero sin pasarse, pues el cambio brusco de temperatura podría hacer que aparezcan sabañones en tu piel.

Si el motivo de los escalofríos es la fiebre es importante que acudas a tu médico para que pueda valorar qué es lo que está causando ese estado febril, y en base a ello te prescriba medicación para tratarlo, además de antipiréticos. Si se trata de anemia, el facultativo te indicará las fuentes alimenticias más ricas en hierro.

Ante escalofríos relacionados con la toma de medicamentos se debe consultar al médico si es posible suspender las dosis y seguir un tratamiento alternativo que no provoque este efecto secundario. Por último, si están relacionados con un caso de hipoglucemia, un problema digestivo o un trastorno de tiroides, serán los especialistas correspondientes los que te indiquen cómo solventar la situación, siempre en base a tu historial médico.

Actualizado: 11 de noviembre de 2019

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