Los niños que nacen con bajo peso tienen más riesgo de infertilidad

Los problemas de fertilidad masculina pueden tener en parte su origen en la vida intrauterina, según un estudio danés que concluye que los varones que nacen con bajo peso tienen más riesgo de esterilidad en la edad adulta.
Escrito por: Caridad Ruiz

17/12/2019

Bebé con bajo peso

Los bebés varones con bajo peso al nacer tienen más riesgo de sufrir problemas de fertilidad en la edad adulta, según una investigación realizada en la Universidad de Aarhus (Dinamarca) publicada en Human Reproduction. Eso quiere decir que quizás la causa de algunas infertilidades masculinas se encuentre en un incorrecto crecimiento intrauterino del feto.

Para llegar a esta conclusión los investigadores analizaron los nacimientos de 5.594 hombres y 5.342 mujeres de dos regiones danesas, Aalborg y Odense, entre 1984 y 1987, y recogieron datos del peso y de la semana gestacional, y del Registro Nacional de Pacientes y del Registro de Fertilización in Vitro daneses.

Según los investigadores, entre los hombres que nacieron con bajo peso, un 8,3% tenía un diagnóstico de infertilidad o estaba en tratamiento para solucionarlo a finales de 2017. En cambio, entre los que nacieron con un peso normal, tan solo un 5,7% tenía problemas de fertilidad. Tampoco se encontró relación entre el bajo peso al nacer y la infertilidad en las mujeres.

En España, casi un 8% de los bebés nace con bajo peso, una tasa algo más elevada de la media mundial

Los bebés con bajo peso son los que nacen a término –alrededor de la 40ª semana de gestación– con un peso inferior a 2,5 kg (el peso normal de un bebé es de uno 3 kg), o con un 10% menos del peso que deberían haber alcanzado según su semana gestacional. Se calcula que en todo el mundo uno de cada siete bebés nace con un peso deficiente. En España desde el año 2000 han aumentado los casos de crecimiento intrauterino retardado o restringido (CIR) y, por tanto, de niños con bajo peso, y actualmente es de un 7,8%. Existen muchos factores que influyen en el CIR, como el consumo de tabaco y otras drogas en el embarazo.

Más riesgo de órganos sexuales malformados en los bebés con CIR

Investigaciones previas habían sugerido que existía una relación entre el CIR y un aumento de entre dos y tres veces en el riesgo de malformación en los órganos sexuales masculinos y en la posterior producción de esperma, que conllevan dificultades para conseguir descendencia. En concreto, se cree que hay más probabilidades de padecer hipospadias, una anomalía congénita en la que el pene no se desarrolla correctamente y la apertura de la uretra –el meato urinario– se encuentra en algún lugar del glande, o incluso en la unión del escroto y el pene.

El CIR ya se había asociado a un mayor riesgo de problemas en los órganos sexuales masculinos, como hipospadias, criptorquidia y cáncer testicular

También se ha asociado con una mayor frecuencia de criptorquidia –cuando el testículo no desciende– y cáncer testicular. En el estudio, cuando los investigadores excluyeron a los varones que nacieron con hipospadias o criptorquidia el riesgo disminuía, y las diferencias apenas eran apreciables estadísticamente: tan solo el 7,3% de los niños con bajo peso tuvieron problemas de fertilidad, frente al 5,6% de los bebés con un peso normal.

Para Anne Thorsted, una de las autoras del trabajo, estos resultados implican que la asociación entre el peso gestacional y la infertilidad está influenciada por los efectos de la hipospadias y la criptorquidia, que tienen consecuencias sobre la capacidad reproductora. La experta añade que también indican que, a la hora de buscar las causas de problemas de salud como la infertilidad, a veces hay que remontarse hasta la vida intrauterina. No obstante, en 2017 los varones analizados aún eran jóvenes, de unos 30 años, y podrían ser padres más adelante. Por eso los investigadores creen que habría que revisar este estudio dentro de 10 años.

Hoy se estima que una de cada seis parejas en España está diagnosticada de infertilidad, es decir, que después de un año de practicar sexo sin protección no han conseguido su deseo de ser padres. En el 30% de los casos, según todas las estadísticas internacionales, el origen se encuentra en el hombre.

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