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Lavado de semen en parejas serodiscordantes
El lavado de semen es una técnica que permite tener hijos sanos a las parejas serodiscordantes en las que sea el hombre el que esté infectado por el VIH, VHC o VHB. Conoce en qué consiste el lavado seminal y cuál es su efectividad.
Escrito por Diana Oliver, Periodista especializada en mascotas, maternidad e infancia y vida sana

Qué es el lavado de semen en parejas serodiscordantes

Lavado de semen en parejas serodiscordantes

La ciencia y la tecnología han convertido en realidad cosas que resultaban impensables hace tan sólo unas décadas, como que las parejas serodiscordantes –en las que uno de los miembros de la pareja, en el caso de esta prueba el varón, está infectado por el virus del sida (VIH), el virus de la hepatitis (VHC o el VHB)– puedan tener descendencia evitando la transmisión horizontal (a la mujer) y vertical (al hijo) del virus, gracias al lavado de semen.

No es una técnica habitual, son pocos los centros que la realizan, y tampoco existe una amplia literatura científica al respecto. Sin embargo, la experiencia muestra que con este método el riesgo de transmitir el VIH con espermatozoides lavados es nulo.

En qué consiste el lavado seminal

Los actuales tratamientos antirretrovirales y antivirales han conseguido cronificar, y en muchos casos frenar, la progresión del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), además de otros como los de la hepatitis C (VHC) y B (VHB). Esa mejora en la calidad y en las expectativas de vida ha propiciado que muchas de las personas afectadas se planteen la posibilidad de tener hijos biológicos, algo que la ciencia y la tecnología han facilitado.

Entre las posibilidades para ampliar la familia, el lavado de semen constituye una buena alternativa cuando se desean hijos biológicos. Marta Ballester, bióloga y responsable del Laboratorio de Andrología de Dexeus Mujer define esta técnica –desarrollada por Semprini en 1992– como aquella que “consiste en la selección de espermatozoides móviles, separándolos del plasma seminal y de las células no espermáticas, mediante el uso de dos técnicas de selección espermática”.

En qué consiste el lavado seminal
 

Este procesado de la muestra de semen, según la experta, se basa en la hipótesis de que el principal reservorio del virus VIH no se encuentra en los espermatozoides, sino en el plasma seminal y las células no espermáticas como los linfocitos T o macrófagos. “Esta técnica, seguida de una prueba molecular diagnóstica (PCR) para la confirmación de la ausencia del virus en la muestra tratada, se realiza al semen del varón seropositivo de las parejas que quieren tener un hijo biológico, evitando así la transmisión horizontal (a la mujer) y vertical (al hijo) del virus”, explica Ballester.

Riesgo nulo de transmisión del VIH

¿Se elimina completamente el riesgo de transmisión del virus con este método? Responde Ballester que aunque no se ha podido demostrar que el VIH no infecta el espermatozoide, la experiencia en la literatura científica, y la suya propia como profesionales que la realizan, les muestra que con esta metodología el riesgo de transmitir el VIH con espermatozoides lavados es nulo hasta el momento.

“Los casos clínicos llevados a cabo mediante lavado seminal, PCR e ICSI muestran la efectividad del procedimiento sin que se haya producido hasta la fecha ninguna seroconversión al VIH, ni de la madre, ni del niño nacido en los ciclos de inseminación artificial e ICSI llevados a cabo por diferentes grupos”, cuenta. Por tanto, estamos ante un proceso seguro y eficiente que reduce el riesgo de transmisión cuando existe un deseo gestacional en parejas serodiscordantes.

Actualizado: 14 de Noviembre de 2018

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