Más riesgo de cáncer en los niños que nacen de embriones congelados

El riesgo de que un niño desarrolle cáncer es muy bajo, pero podría ser mayor en los bebés nacidos de un embrión congelado, según un estudio, que no ha determinado si se debe a la técnica o a causas genéticas de los padres.
Escrito por: Caridad Ruiz

12/12/2019

Embrión congelado

Los niños que nacen de embriones congelados, tras una fecundación in vitro y su posterior transferencia al útero materno, tienen un riesgo mayor de desarrollar cáncer infantil, según una investigación realizada en 1.085.172 bebés nacidos en Dinamarca, que se ha publicado en la revista JAMA.

La investigación encontró que por cada 100.000 niños nacidos de embriones congelados, 44,4 niños desarrollaron cáncer durante su infancia, especialmente leucemia y neuroblastoma. En cambio, en los niños nacidos de madres sin problemas de fertilidad, la incidencia de estos tumores era de 17,5 niños por cada 100.000, es decir, un riesgo 2,43 veces más elevado.

El mayor riesgo de cáncer podría deberse a la herencia genética

No obstante, hay que tranquilizar a los padres porque el riesgo sigue siendo muy bajo, y del algo más del millón de niños analizados, solo a 2.217 les diagnosticaron cáncer. El equipo del Centro de Investigación de la Sociedad Danesa del Cáncer obtuvo estos datos a través de los registros de nacimiento, defunciones e historiales médicos de niños nacidos en este país entre enero de 1996 y el 31 de diciembre de 2012.

Las causas del aumento del riesgo de cáncer en estos niños se desconocen, y podrían deberse a la técnica reproductiva o a causas genéticas trasmitidas por los padres

Además, no está claro si la causa de este aumento se debe al procedimiento reproductivo o a causas genéticas de los progenitores. Hay que tener en cuenta que la mayoría de las parejas que recurren a la reproducción asistida suelen superar los 35-40 años de edad, lo que en sí mismo ya incrementa el riesgo de que sus descendientes presenten defectos congénitos y cáncer infantil.

Por ejemplo, un estudio de la Universidad de Rutgers (EE.UU.), publicado en la revista Maturitas, asociaba la edad paterna con mayores probabilidades de que los hijos tuviesen trastornos psicológicos y neurocognitivos y cáncer infantil. En la nueva investigación también se estudió si otras técnicas de reproducción asistida (TRA), como la fecundación in vitro (FIV), o la inyección intracitoplasmática (ICSI), podrían incrementar el riesgo de cáncer en los niños, sin encontrar relación alguna.

Dinamarca tiene una de las tasas más altas de nacimientos por TRA, un 9,8% en 2018. En España, según datos del Registro de la Sociedad Española de Fertilidad, el 9% de los nacimientos es fruto de los diferentes tratamientos de fertilidad a los que se someten los futuros papás.

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