Tiburones en peligro de extinción por sobrepesca… y la vacuna COVID-19

Tres cuartas partes de las especies de tiburones de alta mar están en riesgo de extinción debido a la pesca para su consumo, pero también por su empleo en la fabricación de las vacunas contra el COVID-19, advierten las organizaciones conservacionistas.
Escrito por: Natalia Castejón

29/01/2021

Tiburones, en peligro por las vacunas

Hasta un 71% se han visto reducidas las poblaciones de algunas especies de tiburones en alta mar desde 1970. Así lo ha indicado un estudio que alerta de que tres cuartas partes de los tiburones están en peligro de extinción, principalmente por la pesca indiscriminada de estos ejemplares para el consumo, especialmente en Asia.

La investigación que expone este problema, publicada en la revista Nature, analizó 31 especies de tiburones y rayas oceánicas que viven en alta mar. Los resultados mostraron que en 1980 un tercio de las especies estaban amenazadas, mientras que ahora esos datos han cambiado tres cuartas partes, algo que, según Nicholas Dulvy, uno de los autores, se ha agudizado muy rápido en la última década.

Administrar una dosis de la vacuna COVID-19 a todo el mundo requiere acabar con 250.000 tiburones, una cifra que se duplica con el formato actual de dos dosis

En el estudio se indica que la principal causa de el peligro de extinción que tienen los tiburones se debe al abuso en su pesca, pues los barcos cada vez son más grandes y capaces de pescar más cantidades con métodos masivos como largas filas de anzuelos con cebos. Hay que recordar que algunas especies de estos animales tardan años en alcanzar la madurez reproductiva, lo que hace difícil su continuidad.

Escualeno, usado en la fabricación de vacunas COVID-19

Otro de los grandes problemas a los que se enfrentan estas especies es su implicación en la fabricación de las vacunas contra el COVID-19, que se están produciendo de manera masiva para intentar inmunizar a la población contra la pandemia. Lo que se está usando para elaborar estos fármacos es el escualeno, una sustancia que se extrae a partir del aceite del hígado de los tiburones.

Las vacunas contienen escualeno porque es un componente de algunos coadyuvantes que ayudan a reforzar la respuesta inmune. Por ejemplo, la vacuna de la gripe FLUAD (Chiron) contiene en su composición hasta 10 mg de esta sustancia por cada dosis.

Según ha explicado Stefanie Brendl, directiva de Shark Allies, una organización protectora de tiburones, a EFE, se van a necesitar millones de toneladas de escualeno para las vacunas del COVID-19, lo que supondría acabar con la vida de entre 2.500 y 3.000 ejemplares por tonelada. Además, alertan que administrar una dosis de la vacuna a todo el mundo requeriría 250.000 tiburones, una cifra que se duplica a medio millón con el formato actual de dos dosis para la completa inmunización.

Las especies que pueden dar lugar a más escualeno son el tiburón devorador y el tiburón peregrino, ambos catalogados como vulnerables por el descenso significativo de su población. Desde la organización piden que se opte por obtener esta sustancia mediante otros medios, como por ejemplo, a partir de plantas y bacterias, como se hace para el uso en productos cosméticos.

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