Nuevas recomendaciones para mejorar el tratamiento de fibromialgia

Una nueva guía de recomendaciones para el tratamiento de la fibromialgia de la Sociedad Española de Reumatología (SER) ayudará a mejorar las intervenciones terapéuticas y a que el paciente conozca mejor su enfermedad.
Escrito por: Eva Salabert

20/11/2020

Nueva guía para tratar la fibromialgia

La Sociedad Española de Reumatología (SER) ha elaborado una nueva guía con recomendaciones para el tratamiento de la fibromialgia, en la que además de reumatólogos han participado psicólogos, psiquiatras, enfermeras, pacientes y médicos de atención primaria, y cuyo objetivo es que los profesionales sanitarios cuenten con una buena formación sobre esta enfermedad reumática que les ayude en el manejo de los pacientes, y poder mejorar en lo posible su diagnóstico y tratamiento.

Según el estudio EPISER alrededor de 900.000 personas sufren fibromialgia en España (el 2,4% de la población adulta), una enfermedad que provoca un dolor músculoesquelético crónico y generalizado, que afecta sobre todo a músculos, ligamentos y articulaciones, además de otros problemas como cansancio, alteraciones del sueño, pérdida de concentración, rigidez, ansiedad o depresión, y que se manifiesta también con múltiples síntomas neurovegetativos como frío, calor, estreñimiento, diarrea, palpitaciones

“Algunos fármacos, ejercicio físico y algunas modalidades de psicoterapia son las mejores opciones en el tratamiento de la fibromialgia”

Como indica el Dr. Javier Rivera, reumatólogo del Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid y coordinador de las nuevas ‘Recomendaciones SER sobre Fibromialgia’, “se trata de una enfermedad de difícil tratamiento, por lo que es importante conocer tanto lo que hay que hacer, como aquellas actuaciones más frecuentes en la práctica clínica que pueden perjudicar el pronóstico de estos pacientes”.

La nueva guía es una actualización de la anterior de 2006, e incorpora los nuevos conocimientos sobre la enfermedad que se han adquirido en los últimos años y que facilitan su manejo. Tal y como explica el Dr. Rivera “la fibromialgia ha pasado de ser una enfermedad con manifestaciones clínicas inexplicables, a otra donde cada vez conocemos mejor qué les ocurre a estos pacientes, cuáles son sus síntomas y cómo manejarla en las mejores condiciones posibles.

Y añade que “todo esto ha sido posible gracias a los hallazgos que se han producido en la última década en el área de la neurociencia que se está desarrollando a gran velocidad. En la actualidad, se ha demostrado que la educación e información del paciente mejora las expectativas de éxito, así como una correcta formación de los profesionales que tratan a estos pacientes.

Fármacos y terapias desaconsejadas en la fibromialgia

En el capítulo del tratamiento, hay menos novedades, pero hemos ido aprendiendo que algunos fármacos de uso muy frecuente no están indicados en la fibromialgia y es preferible no darlos para no empeorar la situación”. Es el caso de los antinflamatorios no esteroideos (AINE), ya que no hay suficientes estudios que permitan recomendar su uso en pacientes adultos; tampoco los opioides mayores, debido a que la evidencia sobre su efectividad es insuficiente y por el posible riesgo de efectos adversos. Tampoco se recomienda el uso de anticonvulsivantes, antiepilépticos como la carbamazepina, clonazepam, fenitoína o valproato. Igualmente, se desaconseja el uso crónico de benzodiacepinas o fármacos z.

“Se ha demostrado que la educación e información del paciente mejora las expectativas de éxito, así como una correcta formación de los profesionales que tratan a estos pacientes”

También es común en una enfermedad como la fibromialgia recurrir a determinadas terapias alternativas, cuya realidad es que, en su mayoría, no han demostrado ser útiles para mejorar los síntomas. De ahí que, entre estas nuevas recomendaciones, se recoja el hecho de que no han demostrado evidencia suficiente en esta área algunas como la estimulación eléctrica transcraneal, la utilización de TENS, los canabinoides (nabilona), homeopatía, osteopatía o reiki, ni punción seca, ni la ozonoterapia, entre otras.

Por otro lado, según el Dr. Rivera han observado que a los pacientes con fibromialgia se “les practica un mayor número de cirugías que, por ejemplo, a los pacientes con artritis reumatoide“, y que “los pacientes con fibromialgia sufren más complicaciones médicas y quirúrgicas después de una intervención, y muestran también un grado menor de satisfacción con los resultados”, por lo que “se recomienda tener en cuenta estos hallazgos a la hora de establecer las indicaciones de cualquier cirugía en los pacientes con fibromialgia”.

Guía para pacientes: ‘Aprendiendo a convivir con la fibromialgia’

La SER también ha presentado la guía ‘Aprendiendo a convivir con la fibromialgia’ destinada a los afectados, y en la que se ofrece información sobre la enfermedad, el diagnóstico y el tratamiento, y que además incluye consejos sobre cómo manejar esta patología en el día a día y otros recursos de utilidad.

Las principales recomendaciones recogidas en este documento son:

Tratamiento multidisciplinar recomendado para la fibromialgia

Es frecuente que las personas con fibromialgia presenten además otras patologías: la comorbilidad por fibromialgia en otras enfermedades puede alcanzar el 23% en los pacientes con lupus eritematoso sistémico o del 15% en la artritis reumatoide. Por ello, el Dr. Rivera opina que “hacer el diagnóstico de fibromialgia como comorbilidad asociada a una enfermedad inflamatoria cuando la hay, permite al clínico una visión más amplia de los síntomas del paciente y ajustar el tratamiento de una forma mucho más precisa”.

El especialista señala que cada día se utilizan mejor las diversas modalidades terapéuticas que han demostrado eficacia en el tratamiento de estos pacientes, y afirma “sabemos que el tratamiento con algunos fármacos, ejercicio físico y algunas modalidades de psicoterapia, son las mejores opciones. El tratamiento multidisciplinar, tan de moda en otras enfermedades, es la modalidad terapéutica que siempre ha demostrado una mayor eficacia en la fibromialgia y en la actualidad es recomendada por todas las sociedades científicas”.

Fuente: Sociedad Española de Reumatología (SER)

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD