La obesidad aumenta el riesgo de COVID-19 grave en menores de 60 años

La obesidad aumenta el riesgo de sufrir síntomas graves en caso de infección por coronavirus en menores de 60 años, según dos estudios que lo atribuyen a la inflamación, la apnea y otros problemas de salud asociados al sobrepeso.
Escrito por: Eva Salabert

17/04/2020

Mujer con obesidad y mayor riesgo de COVID-19

Las personas con obesidad o sobrepeso que se infectan con el coronavirus tienen más probabilidades de presentar síntomas más graves de COVID-19 y de necesitar ingreso hospitalario aunque no sean muy mayores, según indican dos nuevos estudios, cuyos autores sospechan que la inflamación que se produce en el organismo a consecuencia del exceso de peso puede constituir un poderoso factor de riesgo que aumente la gravedad de la infección por SARS-CoV-2, y que podría ser incluso más relevante a la hora de provocar complicaciones que padecer una enfermedad cardiovascular o respiratoria.

Por ello, a pesar de que la gente que tiene menos de 60 años está considerada por lo general como de menor riesgo en caso de contraer la infección, un equipo de científicos de la NYU School of Medicine de la ciudad de Nueva York ha realizado un estudio –publicado en Clinical Infectious Diseases– en el que ha observado que en el grupo de población menor de esta edad, los que son obesos tienen hasta el doble de probabilidades de ser hospitalizados por esta causa.

Los obesos presentaban elevadas tasas de apnea del sueño, asma o enfermedad pulmonar restrictiva, que pueden agravarse al contraer una infección como la del coronavirus

Y que, en comparación con los pacientes con normopeso, aquellos que padecían obesidad mórbida tenían el doble de probabilidades de necesitar cuidados intensivos y eran tres veces más propensos a necesitar atención médica urgente y a ser ingresados en una UCI; y ello a pesar de que ninguno de los pacientes obesos estudiados padecía diabetes ni patología cardíaca, aunque posiblemente estuvieran a punto de desarrollar alguno de estos problemas de salud.

Un factor que tiene especial relevancia en países con altas tasas de obesidad, como los EE.UU., “donde el 40% de los estadounidenses son obesos, y sin duda contribuirá a una mayor morbilidad y probable mortalidad, en comparación con otros países”, aseveró la Dra. Jennifer Lighter, coautora de uno de los estudios.

Los obesos corren más riesgo de complicaciones por coronavirus

La Dra. Lighter, profesora adjunta de enfermedades infecciosas pediátricas en el mencionado centro, ha explicado que los individuos obesos presentaban elevadas tasas de apnea obstructiva del sueño, asma, o enfermedad pulmonar restrictiva, que en todos los casos pueden agravarse al contraer una infección como la del coronavirus. Y ha añadido que las personas más jóvenes que son obesas corren más riesgo de complicaciones por coronavirus y que, por lo tanto no deben olvidar lavarse las manos con frecuencia, mantener las distancias sociales, y ponerse mascarilla cuando salgan.

Mujer con problemas de obesidad

En el segundo trabajo han participado 4.103 pacientes con COVID-19 y se ha prepublicado en espera de su revisión y posible aprobación científica en MedRxiv. Esta investigación, dirigida por el Dr. Christopher Petrilli, de la NYU Grossman School of Medicine de Nueva York, sugiere que el vínculo con la obesidad podría deberse a la inflamación que provoca esta enfermedad, ya que la inflamación crónica es un factor de riesgo en el desarrollo de numerosas enfermedades, incluyendo diabetes tipo 2, enfermedad cardíaca y cáncer.

Mejorar el estado de salud y el peso para afrontar el coronavirus

El Dr. David Katz, director fundador del Centro de Investigación de Prevención Yale-Griffin del Hospital Griffin en Derby, Connecticut (EE.UU.), ha comentado los resultados de estos estudios. Según este experto la edad y el estado de salud previo son predictores clave en el riesgo de padecer una infección por coronavirus grave y la muerte por esta causa, pero –añade– basar los análisis únicamente en los pacientes con síntomas tan graves como para precisar atención médica no es suficiente, sino que es necesario hacer un muestreo aleatorio de la población general para conocer cuánta gente en cada categoría por edad, estado de salud y peso, ha sido infectada, tanto si tiene síntomas de COVID-19, como si no es así.

En esta pandemia, afirma Katz, el envejecimiento, la obesidad y las patologías crónicas incrementan los riesgos para la salud pero, aunque no sea posible cambiar nuestra edad cronológica, incluso pequeños esfuerzos a corto plazo para mejorar la salud y el peso mientras permanecemos confinados pueden aumentar nuestras posibilidades de superar esta crisis sanitaria.

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