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Belleza y bienestar
Cigarrillo electrónico
El uso del cigarrillo electrónico como remedio para dejar de fumar está de moda, pero también genera dudas y polémica entre la comunidad científica. Conoce sus pros y sus contras para que tú mismo decidas.
Escrito por Enrique González, Periodista experto en salud y bienestar

Uso del cigarrillo electrónico

Cada vez son más los fumadores que se plantean abandonar el hábito o, al menos, reducir la cantidad de cigarrillos que se llevan diariamente a la boca. Razones para ello hay muchas. La principal, los efectos negativos del tabaco para la salud, pero también hay otras como las restricciones legales cada vez mayores en torno a su consumo o porque sale caro para el bolsillo. Hoy en día, existen en el mercado muchas soluciones para intentar dejar a un lado la dependencia al tabaco, pero hay una que desde hace unos años predomina por encima de cualquier otra. El cigarrillo electrónico o e-cigarette es, sin duda, el remedio que está de moda.

¿Cómo funciona el cigarrillo electrónico?

El cigarrillo electrónico consta generalmente de tres partes: una batería que produce calor, un pulverizador y un depósito intercambiable que contiene una mezcla líquida de compuestos químicos, con o sin nicotina. Cuando el usuario absorbe a través de la boquilla, el dispositivo libera la carga en forma de vapor produciendo la misma sensación que la típica calada al cigarrillo convencional. De ahí que el acto de inhalar con un e-cigarette se conozca como ‘vapear’.

Estos sistemas pueden tener diferentes diseños. Suelen ser cilíndricos y alargados, con un aspecto similar al cigarro tradicional o a un bolígrafo grueso, pero los hay incluso con la forma de pipa. A la vez que ha aumentado su popularidad, también ha crecido la cantidad de sabores y aromas que se comercializan, como pueden ser el de menta, chocolate, frutas o café. En cuanto a su composición, también varía la cantidad de químicos o de nicotina que contienen.

Popularidad de los e-cigarettes en aumento

La popularidad de estos dispositivos electrónicos dispensadores de nicotina (ENDS, por sus siglas en inglés) ha ido en aumento desde que llegaron a Europa y América procedentes de China hace menos de una década. Una reciente encuesta realizada por investigadores de la Universidad de Harvard ha reflejado que cerca de 30 millones de fumadores de la Unión Europea han probado ya el cigarrillo electrónico, es decir, casi un cuarto del total de los consumidores. Datos que contrastan con el Eurobarómetro Especial realizado hace dos años, según el cual un 7 por ciento de los ciudadanos de la Unión manifestaban haberlo probado. Pero este auge no sólo se ha producido en los países del viejo continente, sino también otros como Estados Unidos, Canadá, Brasil, Suecia, Turquía o Israel.

El creciente interés en los e-cigarettes ha dado lugar a la proliferación de tiendas especializadas en la venta de este producto y se estima que sus ventas generaron en 2013 cerca de mil millones de dólares. Igualmente, cada vez hay más marcas, complementos y modelos de este tipo de dispositivos.

Ese aumento del uso del cigarrillo electrónico ha despertado también un mayor interés por parte de los científicos por conocer los efectos reales sobre la salud de estos dispositivos. Las investigaciones y estudios sobre este tema han proliferado en los últimos años, dando lugar a una gran polémica entre quienes aseguran que son dañinos para los usuarios y quienes opinan que funcionan como terapia para abandonar definitivamente el tabaco. Por ello, si estás pensando en recurrir a estos dispositivos, lo mejor es que antes conozcan sus pros y contras.

Actualizado: 28 de Marzo de 2017

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