PUBLICIDAD

Cambio de hora, consejos para adaptarse

El cambio de hora, que se realiza dos veces al año para aprovechar mejor la luz natural y reducir el consumo energético, afecta a nuestro ritmo biológico. Te damos algunos consejos para adaptarte lo antes posible.
Cambio de hora, consejos para adaptarse

Dos veces al año cambiamos la hora, y algunas personas lo notan mucho en su organismo

Adaptar las horas de luz natural al horario laboral para conseguir una mayor eficiencia energética al comenzar la jornada laboral de día y terminarla antes de que se haga de noche, es el objetivo que persigue el cambio de hora, con el que ganamos una hora en otoño –cuando atrasamos el reloj el último domingo de octubre– instaurando lo que se conoce como ‘horario de invierno’ y la perdemos en primavera –al adelantar el reloj el último domingo de marzo– para adoptar el ‘horario de verano’.

En los países de la Unión Europea, el cambio de hora se aplica desde 1974, cuando la crisis del petróleo aconsejó que se empezaran a adoptar medidas para ahorrar energía. En 2001 la UE aprobó una directiva –basándose en un estudio que reveló que el cambio horario tenía ventajas más allá del ahorro económico que suponía un menor gasto de energía, y repercutía también positivamente en otros aspectos como el transporte, las condiciones de trabajo, el estilo de vida, la salud o el ocio–, que unificó con carácter permanente las fechas en las que los miembros deben realizar el cambio horario.

Consejos para adaptarse al cambio de hora

El cambio de hora dos veces al año conlleva una alteración del ritmo biológico que puede provocar trastornos del sueño, sobre todo en los niños y los ancianos, los más vulnerables a los cambios de rutina. Las personas que padecen demencias, o problemas neurológicos como migrañas o epilepsia, pueden sufrir un agravamiento transitorio de los síntomas, y a las que habitualmente tienen dificultades para conciliar o mantener el sueño les cuesta más acostumbrarse al cambio.

Los expertos señalan, sin embargo, que los efectos sobre el organismo en el caso de personas sanas son mínimos –pueden sentirse más cansadas de lo habitual, algo desorientadas o con falta de concentración– y que, en unos días –entre tres y cinco–, el ciclo vigilia-sueño suele haberse compensado. No obstante, recomiendan una serie de consejos para adaptarse mejor al cambio de hora y reducir al máximo las posibles molestias e inconvenientes:

Modificar paulatinamente la hora de las comidas y de acostarse, empezando unos días antes del cambio horario facilita la adaptación del organismo

  • Modificar paulatinamente el horario de las comidas para adaptarlo poco a poco al nuevo.
  • Ajustar también la hora de acostarse (empezar cuatro días antes del cambio de hora, con 15 minutos cada día).
  • No dormir la siesta hasta que el organismo se habitúe al nuevo horario de sueño.
  • Mantenerse hidratado.
  • Realizar ejercicio físico con moderación.
  • No tomar medicamentos para dormir, ni bebidas alcohólicas, y limitar la ingesta de cafeína.

Ventajas del cambio de hora

Ventajas del cambio de hora

Las principales ventajas del cambio de hora son:

  • Ahorro de energía. Al adaptar la actividad a las horas de luz natural se emplea menos la iluminación artificial y, en el caso de España por ejemplo, se estima que el consumo eléctrico destinado a esta partida puede disminuir hasta un 5%.
  • Menor contaminación ambiental. Una reducción en el consumo de energía repercute también positivamente sobre el medio ambiente porque se contamina menos.
  • Ventajas para sectores empresariales como el comercio, la hostelería, o todos los relacionados con el ocio y el turismo en general porque la gente suele estar más predispuesta a salir y a consumir cuando hay luz.
  • Deporte y actividades recreativas al aire libre. Más horas de luz significan también más tiempo para disfrutar de las actividades que se realizan al aire libre, como practicar algún deporte, ir al parque con los niños, o hacer senderismo para disfrutar de la naturaleza.
  • Menos estrés y más vitamina D. Disponer de más horas de luz disminuye los niveles de estrés y permite aprovechar los efectos beneficiosos de la exposición a los rayos solares, necesarios para producir vitamina D, un micronutriente que desempeña un papel clave en la absorción del calcio.

Etiquetas: 

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD