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Bebés y niños
Educación Infantil al aire libre
Descubre en qué consiste y cómo se desarrolla el modelo pedagógico de educación al aire libre, que apuesta por el aprendizaje en plena naturaleza, con todos los beneficios que conlleva para los niños.
Escrito por Amparo Luque, Periodista experta en embarazo e infancia
Revisado por Philip Bruchner, Impulsor del proyecto Bosquescuela

Cómo y dónde se lleva a cabo la educación al aire libre

Escuela integrada en plena naturaleza

En las escuelas al aire libre los niños pasan la mayor parte de la jornada escolar en contacto directo con la naturaleza.

Hoy por hoy, en general, los niños tienen un déficit de naturaleza. El contacto con el entorno natural que experimentan suele ser ocasional; mediante campamentos de verano, excursiones o convivencias de un par de días. Estas salidas, a pesar de complementar y fortalecer los procesos educativos formales, resultan insuficientes. Por ello, las escuelas al aire libre van mucho más allá, ya que parten de la premisa de que la Naturaleza es el aula y proponen que los pequeños pasen la mayor parte de la jornada escolar al aire libre, en contacto directo con la naturaleza; aprendiendo de ella y mediante ella.

Ni el frío ni el calor son un impedimento, porque tal y como explica Silvia Corchero, ingeniera técnica forestal y educadora de Bosquescuela Cerceda: “para esta metodología no existe mal tiempo sino ropa inadecuada; es decir, es muy importante que los niños estén bien equipados para protegerse, tanto del frío en invierno como del calor en verano (con diversas capas de ropa y calzado idóneo)”.

Escuelas sin paredes ni techos

Eso sí, aunque se definan como escuelas sin paredes ni techos, siempre existe un lugar construido de referencia, una especie de cuartel general donde guardar las cosas y guarecerse cuando es realmente necesario. En el caso de Bosquescuela Cerceda es: “una cabaña de madera bioclimática, con un impacto ambiental mínimo (tanto en su construcción como en su funcionamiento diario) que sirve de refugio cuando las condiciones climatológicas son adversas. Las entradas y las salidas del centro se realizan en la cabaña y ahí también se sirve la comida al mediodía (tanto la comida como el almuerzo son saludables)”, puntualiza Silvia Corchero.

Pero lo fundamental es que los pequeños pasen mucho tiempo al aire libre y, mochila en ristre, recorran el entorno natural con bastante libertad para explorar, investigar y experimentar. “Serán recorridos donde se puedan descubrir cosas muy interesantes en la naturaleza y despertar y mantener esa curiosidad y esa capacidad de asombro innata que ellos poseen”, añade la educadora.

Eso sí, hay lugares donde deben parar y esperar a todo el grupo, para que nadie se pierda. Y por supuesto existen reglas y normas de seguridad como cogerse de la mano para cruzar una carretera o no comer nada que se encuentren en el bosque. Evidentemente la seguridad en este tipo de escuelas infantiles es máxima y los educadores están preparados y equipados para hacer frente a posibles accidentes. 

Actualizado: 26 de Abril de 2017

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Escrito por:

Amparo Luque

Periodista experta en embarazo e infancia
Amparo Luque

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Salud en cifras

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se ha multiplicado en 40 años el número de niños y adolescentes obesos en el mundo
'Fuente: 'Imperial College London y la Organización Mundial de la Salud (OMS)''

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