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Dieta y nutrición
Nutrición y disfagia
La disfagia o dificultad en la deglución puede comprometer seriamente la seguridad y correcta nutrición e hidratación del afectado si no se adoptan medidas correctoras. Te explicamos cómo tratar esta alteración.
Escrito por Arantza Ruiz de las Heras, Dietista-Nutricionista, Complejo hospitalario de Navarra

Tratamiento dietético de la disfagia a sólidos

Mujer tomando un yogur
Periódicamente se debe revisar el grado de disfagia y la adaptación a la dieta del paciente

Cuando la disfagia se produce con alimentos con consistencia sólida, la estrategia de actuación cambia radicalmente. En este caso se trata de buscar la adaptación de textura de la dieta sólida más acorde con el problema. Y esta búsqueda se realiza de menos modificada a más modificada, suavizando la consistencia de los alimentos sólidos.

Esta dieta no consiste únicamente en la dieta normal y la dieta triturada exclusiva a base de purés. Entre estos dos extremos, existe toda una gama de situaciones que vamos a tratar de resumir con cuatro fases.

  • Dieta basal o normal sin modificación de textura. En esta dieta no hay problemas de disfagia a sólidos. Se toleran bien todas las consistencias.
  • Dieta de fácil masticación. En esta fase no hay problemas de deglución como tal, pero está limitada la capacidad de masticación de alimentos muy firmes o durante mucho tiempo. Consta de alimentos sólidos o semisólidos y se pueden tomar mezclas de texturas.
  • Dieta mecánicamente manipulada. Aquí ya existe una clara dificultad en la masticación y deglución de alimentos firmes o mezclas de texturas. Se permiten alimentos semi-sólidos con ayuda frecuente de un elemento lubrificante, por ejemplo, salsa de tomate o mayonesa. Es aconsejable evitar alimentos que se fragmentan en muchos trocitos (pan tostado, galletas) y alimentos muy adhesivos o pegajosos (quesitos, puré de patata).
  • Dieta triturada. Gran dificultad o imposibilidad en la masticación o deglución en esta fase. Se utilizan alimentos líquidos espesados y es muy importante evitar mezclas de consistencias en el mismo alimento. Las consistencias más adecuadas son tipo mousse, flan o pudding.

Cada cierto tiempo será conveniente realizar una revisión del grado de disfagia y la adaptación a la dieta para comprobar que es la adecuada y el paciente mantiene un estado nutricional correcto.

Actualizado: 25 de Abril de 2017

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