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Asocian obesidad materna y mayor riesgo de parálisis cerebral infantil

La obesidad de la madre durante las primeras semanas del embarazo podría estar relacionada con un aumento de la probabilidad de que su hijo sufra parálisis cerebral, sobre todo en recién nacidos a término.
Madre embarazada padece obesidad

Las mujeres con obesidad en el embarazo tienen más riesgo de parto prematuro.

10 de Marzo de 2017

Una investigación realizada en Estados Unidos, publicada en Journal of the American Medical Association (JAMA), y en la que se han analizado datos recopilados de casi un millón y medio de niños nacidos en Suecia entre 1997 y 2011, concluye que aquellos cuyas madres habían padecido obesidad o sobrepeso en la primera etapa del embarazo, tenían una mayor probabilidad de sufrir parálisis cerebral durante los primeros ocho años de su vida.

Los resultados fueron estadísticamente significativos para los niños nacidos a término, que constituían el 71% de todos los niños con parálisis cerebral, pero no para los lactantes prematuros. Los investigadores descubrieron que la causa de la relación entre el índice de masa corporal (IMC) y la tasa de parálisis cerebral en la mitad de los nacimientos a término tenía que ver con complicaciones que presentaron los neonatos por haber sufrido asfixia durante el proceso de parto.

El aumento de la tasa de niños con parálisis cerebral podría deberse a la pandemia de obesidad y sobrepeso a nivel mundial en los países desarrollados

Este estudio es relevante, y abre el camino a otras investigaciones relacionadas con la obesidad y el exceso de peso, ya que aún se desconocen cuáles son todos los factores evitables para que los bebés nacidos a término no sufran parálisis cerebral. Además, dado el aumento de la obesidad y el sobrepeso a nivel mundial en los países desarrollados, la incidencia de esta patología podría incrementarse si no se pone solución cuanto antes.

Obesidad materna y riesgo de parto prematuro

Eduardo Villamor, director de la investigación publicada en JAMA, ya realizó un estudio en 2016 acerca del posible efecto que podría tener el cambio en el índice de masa corporal (IMC) entre embarazos y el riesgo de parto prematuro en la segunda gestación. Para ello, tomó una muestra de medio millón de mujeres suecas con sus dos primeros hijos nacidos vivos entre 1992 y 2012.

Tras analizar las referencias de peso y parto, concluyó que la alta ganancia o pérdida de peso en las mujeres de peso normal se asociaba con un aumento moderado de las posibilidades de sufrir un parto prematuro espontáneo. Sin embargo, un gran aumento de peso entre embarazos se relacionaba con un mayor riesgo de parto prematuro médicamente indicado.

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