La depresión materna puede aumentar los problemas de conducta en niños

La depresión de la mujer durante el embarazo o tras el parto puede perjudicar a su hijo, y cuánto más dure el trastorno peores son las consecuencias, según un estudio que aconseja identificar y tratar el problema cuanto antes.
Escrito por: Eva Salabert

15/06/2020

La depresión materna podría aumentar los problemas de conducta en niños

Los niños cuyas madres han experimentado depresión durante un largo periodo de tiempo tienen un mayor riesgo de desarrollar problemas de conducta y un desarrollo deficiente, según muestra un estudio de la Universidad de Queensland, en Australia, en el que se analizaron los niveles de depresión en 892 madres y el desarrollo y el comportamiento de 978 niños, utilizando datos procedentes del Australian Longitudinal Study on Women’s Health (Estudio Longitudinal Australiano sobre Salud de la Mujer).

Los investigadores compararon la depresión de la madre antes del embarazo, durante el transcurso de la gestación, y tras el parto, y comprobaron que la duración del trastorno tenía una mayor influencia sobre los descendientes que el momento en que se hubiera manifestado. De hecho, cuánto más tiempo hubiese durado el estado depresivo de la madre, peores consecuencias tenía para los hijos, afirma la Dra. Katrina Moss, una de las autoras del trabajo, que se ha publicado en Journal of Paediatric and Perinatal Epidemiology.

Cuánto más tiempo hubiese durado el estado depresivo de la madre, peores consecuencias tenía para los hijos

Esta investigadora ha explicado que el estudio encontró que una de cada cinco mujeres experimentaron depresión una sola vez, mientras que el 11% sufrió una recidiva. Moss añade que a las mujeres les suele preocupar que si han estado deprimidas durante el embarazo después es demasiado tarde para hacer nada al respecto, sin embargo, disminuir los síntomas de depresión en cualquier etapa es lo mejor tanto para ellas como para sus hijos.

Seguimiento de la madre antes, durante y después del embarazo

Y es que, según esta científica, cuanto antes se detecte y se trate la depresión materna, más oportunidades habrá para mejorar las consecuencias que tiene el trastorno para la paciente y sus hijos. Por ello, Moss sugiere que los cribados para diagnosticar este problema de salud mental deben iniciarse en el momento en el que la pareja comience a planear el embarazo y continuar durante el periodo perinatal y los primeros años de vida del niño.

Los cribados para diagnosticar depresión deben iniciarse en cuanto la pareja empiece a planear el embarazo y continuar tras el nacimiento y en la primera infancia

La depresión materna, concluye Moss, constituye una grave amenaza para las mujeres, las familias y las comunidades y es imprescindible cuidar mejor de las mujeres en estas etapas decisivas de su vida, por lo que esta especialista recomienda a las mujeres que sufran este trastorno emocional que acudan a su médico de atención primaria y utilicen los recursos para padres que ponen a su disposición diferentes organizaciones especializadas.

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