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Los contaminantes químicos alteran el metabolismo de la embarazada

Algunas sustancias contaminantes ambientales detectadas en muestras de sangre, orina y cordón umbilical de embarazadas pueden alterar su metabolismo y, por lo tanto, perjudicar la salud de su futuro bebé.
Escrito por: Caridad Ruiz

27/11/2018

Mujer embarazada en contacto con contaminantes químicos

La exposición a contaminantes ambientales químicos produce cambios en los procesos metabólicos de las mujeres embarazadas, que pueden afectar al desarrollo del feto. A esta conclusión llega un estudio realizado con el Proyecto INMA-Infancia y Medio Ambiente y el proyecto europeo HELIX, codirigido por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) y el Imperial College London.

El trabajo, publicado en la revista Environmental Science & Technology, analizó los datos de 750 mujeres embarazadas (340 en Sabadell y 410 en Guipúzcoa). Para determinar su exposoma, es decir, el número de exposiciones químicas a las que están expuestas, se midieron las concentraciones de 35 agentes químicos en muestras de sangre en el primer trimestre (como los pesticidas organoclorados, entre otros), de orina, las 12ª y 32ª semanas de embarazo (como algunos metales, bisfenol A y ftalatos), y en la sangre del cordón umbilical (el mercurio).

La exposición a contaminantes químicos durante el embarazo podría afectar al desarrollo del feto y a la salud del bebé a más largo plazo

Para determinar los posibles cambios metabólicos que experimentaban las gestantes se utilizó una resonancia magnética nuclear (RMN) en las muestras de orina, y se evaluaron 65 metabolitos (sustancias producidas durante el metabolismo).

Nuevas asociaciones entre exposición a químicos y metabolitos

Así, hallaron asociaciones nuevas que reproducían en dos periodos del embarazo para varios contaminantes ambientales. Por ejemplo, encontraron una potente asociación entre el arsénico total en la orina y un metabolito orgánico llamado TMAO (N-óxino de trimetilamina), producido por la flora intestinal.

El arsénico también se relacionó con un metabolito –llamado en inglés homarine–, presente en invertebrados marinos, pero que hasta ahora no se había estudiado en seres humanos. Las madres de Sabadell tenían niveles muy elevados de arsénico, comparadas con las de otros países europeos, Australia o EE.UU., quizás por el mayor consumo de mariscos.

El estudio también señala que la presencia de algunos compuestos organoclorados como los PCB (bifenilos policlorados) en la orina puede estar asociada a la exposición al humo del tabaco y el metabolismo del café. Estas substancias son disruptores endocrinos, es decir, que alteran el sistema hormonal. La exposición al PCB, incluso en niveles bajos, se asocia a un menor crecimiento fetal.

Según los investigadores, las asociaciones halladas podrían afectar al desarrollo del feto y a la salud del bebé a más largo plazo. Sin embargo, también advierten de que resulta complicado diferencias la causa del efecto en las interacciones detectadas, y que en este estudio no se evaluaron las consecuencias de las exposiciones sobre el metabolismo de los fetos.

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