Las vacunas vivas de la tuberculosis podrían servir para tratar el asma

Administrar vacunas vivas de la tuberculosis –BCG y MTBVAC– en los pulmones de ratones con asma revierte sus efectos inflamatorios, por lo que podrían convertirse en una alternativa terapéutica contra esta enfermedad.
Escrito por: Eva Salabert

19/01/2021

Vacunas de tuberculosis contra el asma

Las vacunas para prevenir la tuberculosis que usan formas vivas atenuadas del patógeno que desencadena la enfermedad inducen una respuesta inmune de los pulmones que revierte algunos de los problemas que causa el asma, según han demostrado científicos de la Universidad de Zaragoza que han trabajado con un modelo experimental de asma en ratones.

Las vacunas con las que han realizado el experimento son la BCG, que está basada en una forma viva atenuada de Mycobacterium bovis aislada de las vacas y es la que se usa actualmente para combatir la tuberculosis, y MTBVAC, una vacuna desarrollada en dicha universidad que es la primera y única basada en la bacteria Mycobacterium tuberculosis que causa la enfermedad en los humanos que ha logrado llegar a un ensayo clínico, que actualmente se encuentra en fase II en bebés y adultos en Sudáfrica.

Los efectos beneficiosos observados se lograron tras administrar una única dosis de vacuna y se mantuvieron durante al menos cuatro meses

En general, el asma se debe a una respuesta inflamatoria excesiva a nivel pulmonar que provoca una anormal secreción de moco, el estrechamiento de los bronquios y una reducción de la función pulmonar, que hacen que el paciente experimente fatiga y falta de aire. Aunque casi siempre se puede controlar, la calidad de vida de muchos pacientes empeora y necesitan seguir tratamientos crónicos que, aunque reducen los síntomas de la enfermedad, no eliminan sus causas, y en los casos más graves no responden a terapias antiinflamatorias tradicionales.

Vacunas para revertir el proceso inflamatorio del asma

En la investigación, que se ha publicado en EBiomedicine, se ha comprobado que administrar estas vacunas en los pulmones de ratones a los que se les había inducido anteriormente una respuesta alérgica puede revertir los efectos del asma. El equipo de investigadores, dirigido por Nacho Aguiló, estudia desde hace años el empleo de diferentes vías de administración para las vacunas contra la tuberculosis y habían observado que estos fármacos inducían una respuesta inmunitaria de tipo 1 en los pulmones, por lo que plantearon la posibilidad de que podría contrarrestar la inflamación de tipo 2 que se produce con el asma.

Para demostrar esta hipótesis desarrollaron varios modelos experimentales de asma en ratones y comprobaron que administrar las vacunas por vía pulmonar provocaba una significativa reversión de la respuesta típica del asma, incluyendo una disminución de las citocinas IL-4, IL-5 e IL-13, la eliminación de la eosinofilia, y una reducción de la remodelación del epitelio pulmonar.

Los resultados se han conseguido con la administración directa sobre los pulmones y aún no existe ningún tratamiento basado en la administración pulmonar de vacunas

Los efectos beneficiosos observados se lograron tras administrar una única dosis de vacuna y se mantuvieron durante al menos cuatro meses. Además, los mismos efectos se consiguieron en un modelo crónico de asma, lo que podría significar que las vacunas no solo tienen un efecto preventivo, sino también terapéutico, y podrían convertirse en una alernativa para combatir el asma, sobre todo teniendo en cuenta que ya se ha comprobado su seguridad en humanos.

Sin embargo, para que esto llegue a la práctica clínica es necesario seguir investigando, ya que los resultados se han conseguido con la administración directa sobre los pulmones y actualmente no existe ningún tratamiento basado en la administración pulmonar de vacunas, aunque ya está previsto realizar un experimento en el que se probará a administrar MTBVAC en macacos mediante aerosol, que forma parte de un proyecto TRANSVAC de la Comisión Europea, en el que participa también el Centro de Investigación Biomédica en Macacos (BPRC) de Rijswijk Holanda.

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