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Hacer ejercicio a diario retrasa la aparición de la fragilidad

Mantenerse activo a lo largo de los años retrasa la aparición de la fragilidad, asociada a la discapacidad y a la dependencia en las personas mayores, que puede hacer acto de presencia antes si se lleva una vida sedentaria.
Personas mayores realizando ejercicio a diario

30 de Agosto de 2017

La fragilidad es un fenómeno que afecta al 15% de las personas mayores de 65 años, se la considera un síndrome geriátrico que provoca la vulnerabilidad del afectado, empeorando su calidad de vida con el paso de los años. Esta condición podría retrasarse manteniéndose activo y practicando ejercicio físico de manera constante durante toda la vida.

Así lo han asegurado en un estudio expertos del Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital Clínico Universitario de Valencia (Incliva) y la Universidad de Valencia (UV). Según exponen, el ejercicio físico y tener una vida activa retrasan de manera notable la aparición de la fragilidad, por lo que también se retrasa una posible dependencia o discapacidad.

La investigación, publicada en la revista The Journals of Gerontology, se ha realizado en ratones, de los cuales una parte mostró de manera natural una vida más activa –haciendo ejercicio en sus ruedas– y otra parte tenían hábitos sedentarios. Para poder medir la fragilidad en estos animales se utilizó un test desarrollado para el estudio, llamado ‘Valencia Score’, y que tenía como base el criterio de Fried, el más utilizado para conocer el grado de esta afección.

Hacer ejercicio físico a diario permite tener una mayor coordinación, una mejor condición aeróbica y una fuerza muscular superior

Los ratones que eran más activos tuvieron mejores resultados en las pruebas realizadas, como la debilidad muscular, la pérdida de peso, la lentitud en la marcha y la fatiga. Por lo que, según María del Carmen Gómez-Cabrera, una de las autoras del estudio, se puede obtener la conclusión de que aquellos animales que hacen más actividades coordinan mejor, mantienen una beneficiosa condición aeróbica durante su vida y tienen una mayor fuerza muscular, lo que deriva en un retraso en la aparición del síndrome de fatiga crónica.

Ejercicio físico personalizado como los fármacos

Los autores de este trabajo hacen hincapié en la importancia de estar activo para evitar un problema como la fragilidad. Sin embargo, indican que no todos los tipos de ejercicio son igual de beneficiosos para todas las personas, al igual que ocurre con los fármacos, por lo que serán los médicos los que tendrán que individualizar y adaptar cada tipo de actividad a las características del paciente.

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