La subida del precio de los alimentos puede perjudicar la salud

El encarecimiento de la cesta de la compra, en especial de alimentos como el aceite de oliva, el pescado, o las frutas, obliga a muchas personas a consumir productos más baratos y menos nutritivos que pueden perjudicar su salud.
Hombre mirando el ticket de la compra con cara de susto

25/09/2023

Seguir una dieta saludable y equilibrada puede suponer un mayor coste económico que muchos no se pueden permitir, y las reiteradas subidas de los precios de alimentos saludables incluidos en la dieta mediterránea, como el aceite de oliva, el pescado, o las frutas y verduras, impiden que muchas personas los consuman con la periodicidad recomendada y se vean obligadas a elegir opciones más baratas y mucho menos nutritivas.

PUBLICIDAD

De hecho, un nuevo estudio liderado por un equipo de la Universitat de les Illes Balears y el Centro de Investigación Biomédica en Red (CIBER) ha encontrado que la cesta de la compra para seguir una dieta saludable está asociada con un precio más alto en comparación con alternativas menos sanas. El trabajo forma parte del proyecto PREDIMED-Plus y su objetivo era analizar cómo el precio de los alimentos puede influir en la elección de la dieta y sus efectos sobre la salud. También ha contado con la participación de numerosos equipos vinculados a PREDIMED del CIBEROBN, CIBERESP y CIBERDEM en diferentes instituciones.

Los resultados del estudio se han publicado en la revista Frontiers in Public Health y son especialmente importantes teniendo en cuenta el contexto actual en el que los precios de algunos alimentos se han ido incrementando desde hace meses. Los investigadores han analizado los hábitos alimentarios de 6.838 personas, comprobando que aquellas con una mayor adherencia a la dieta mediterránea, una dieta antiinflamatoria, o una versión saludable del patrón dietético pro-vegetariano necesitaron invertir más dinero en su cesta de la compra.

Los precios pueden desempeñar un significativo papel en las intervenciones y políticas destinadas a mejorar la calidad de la dieta y prevenir enfermedades crónicas relacionadas con la alimentación

El precio de los alimentos se obtuvo de la base de datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación durante el período de reclutamiento de los participantes (2015-2017), y se ha calculado el coste total de la dieta ajustado por 1.000 kcal. En cuanto a la ingesta dietética de los participantes se estimó en base a un cuestionario de frecuencia alimentaria, considerando factores como la gravedad del síndrome metabólico, o la adherencia a la dieta mediterránea.

PUBLICIDAD

Alimentos que encarecen la cesta de la compra

Los alimentos cuyo elevado consumo se relacionó más con una subida del coste de la dieta fueron: frutas y verduras, granos enteros, pescados y mariscos carne blanca y procesada, café y té, bebidas edulcoradas y bebidas alcohólicas. Por el contrario, a medida que el coste de la dieta era más bajo se incrementaba el consumo de alimentos como: patatas y cereales refinados, huevos, leche y productos lácteos, grasas y aceites (incluido el aceite de oliva), dulces y pasteles, y alimentos procesados.

De acuerdo con estos resultados, el coste de los alimentos puede ser un factor clave a la hora de tomar decisiones sobre la alimentación y los precios pueden desempeñar un significativo papel en las intervenciones y políticas destinadas a mejorar la calidad de la dieta y prevenir enfermedades crónicas relacionadas con la alimentación. El Dr. Josep A. Tur, investigador principal del área de Obesidad y Nutrición del CIBER (CIBEROBN) y de la Fundación Instituto de Investigación Sanitaria Islas Baleares (IdISBa), ha destacado la importancia de este estudio “para comprender las dinámicas entre los costes de los alimentos y la calidad de la dieta en poblaciones vulnerables”.

PUBLICIDAD

Cómo influye el nivel socio económico y cultural en el tipo de dieta

En investigaciones realizadas previamente en poblaciones infantiles o juveniles se relacionó una dieta más saludable con un mayor coste. El hecho de que los padres tuvieran un nivel sociocultural y socioeconómico bajo se asoció con un menor gasto en alimentos y, por lo tanto, con dietas menos saludables.

Dietas más saludables y costosas en niños y niñas se lograron mediante una dieta variada, rica en pescado y frutas, con una menor densidad energética. Sin embargo, esta asociación era cierta para una calidad de dieta pobre o moderada, cuando se medía mediante la adherencia a la dieta mediterránea. Dentro del rango de alta calidad dietética, el costo era similar. Por lo tanto, la dieta mediterránea puede ser un patrón dietético fácil de mantener y limitado por el costo cuando la adherencia es alta.

PUBLICIDAD

Las participantes femeninas, así como aquellas que viven solas, tenían más probabilidades de gastar más dinero en su dieta. Ingestas de energía más bajas y mayores niveles de gasto de energía estaban relacionados con mayores costos de la dieta por cada 1,000 kcal/día. Aquellas con una educación superior y no fumadoras gastan más dinero en su alimentación. Por otro lado, el costo de la dieta estaba directamente asociado con la prevalencia de hiperglicemia y obesidad abdominal, e inversamente asociado con la prevalencia de hipertrigliceridemia y colesterol HDL bajo.

Además, el análisis ajustado reveló que el género y el nivel educativo eran factores de confusión para la mayoría de las variables sociodemográficas. La edad, la ingesta y el gasto de energía no estaban relacionados con el costo económico de la dieta después de ajustar por una o ambas variables. Por otro lado, se determinó que vivir solo era relevante sólo para las mujeres y aquellos con un nivel educativo intermedio, mientras que el hábito de fumar era relevante en el costo económico de la dieta para los hombres, y para aquellos con un nivel educativo bajo-intermedio.

PUBLICIDAD

Entre los parámetros del Síndrome Metabólico (condiciones médicas interrelacionadas que aumentan significativamente el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares), la hiperglicemia, hipertrigliceridemia y la prevalencia de obesidad abdominal estaban más relacionados con el costo económico de la dieta solo para los hombres, mientras que el colesterol HDL estaba relacionado con ambos géneros. Por su parte, la hipertrigliceridemia, el colesterol HDL y la obesidad abdominal estaban relacionados con el coste económico de la dieta sólo en los niveles más bajos de educación.

Fuente: Centro de Investigación Biomédica en Red (CIBER)

Actualizado: 25 de septiembre de 2023

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD