Una buena potencia muscular aumenta la longevidad, incluso en obesos

Tener una potencia muscular adecuada aumenta la longevidad, y los adultos mayores que están en buena forma viven más aunque tengan una ligera obesidad (fofisanos), en comparación con los delgados con baja potencia muscular.
Escrito por: Eva Salabert

09/04/2021

Potencia muscular y longevidad

Los ‘fat but fit’ o ‘fofisanos’ son adultos que a pesar de tener sobrepeso están en forma, y una nueva investigación muestra que una ligera obesidad no está reñida con la longevidad si el afectado disfruta de una buena forma física, ya que revela que las personas mayores con una elevada potencia muscular viven más años de media que los que la tienen baja, y que esto es independiente del IMC (índice de masa corporal), el porcentaje de grasa corporal o la circunferencia de la cintura, e incluso de otros factores como la hipertensión arterial, el consumo de tabaco o el sedentarismo.

Esas son las conclusiones del estudio multicéntrico EXERNET, impulsado por científicos del CIBER de Fragilidad y Envejecimiento Saludable (CIBERFES) del Grupo GENUD Toledo (Universidad de Castilla-La Mancha - UCLM) dirigidos por Ignacio Ara, y que se ha publicado en British Journal of Sports Medicine. Este investigador ha explicado que “si tienes suficiente potencia muscular (fit) no es tan relevante si eres obeso o no; lo realmente importante en personas mayores para predecir la mortalidad es la potencia muscular”.

Ya se había comprobado que la forma física resulta clave a la hora de predecir la mortalidad en los adultos, hasta el punto de que los individuos obesos o con una patología metabólica que tienen una aptitud cardiorrespiratoria adecuada tienen menos riesgo de mortalidad que las personas que no sufren obesidad pero que no están en buena forma, algo que se ha denominado la paradoja de los 'fofisanos'.

“Si tienes suficiente potencia muscular (fit) no es tan relevante si eres obeso o no; lo realmente importante en personas mayores para predecir la mortalidad es la potencia muscular”

Los investigadores de CIBERFES decidieron comprobar si esto se cumplía también en los adultos mayores cuando se analizaba la potencia muscular. En el estudio EXERNET participaron 2.563 personas de entre 65 y 91 años, a las que se realizó un seguimiento durante nueve años, lo que permitió observar una disminución de la mortalidad por todas las causas al finalizar dicho periodo en aquellas que tenían un nivel de potencia muscular adecuado.

A mayor índice de grasa, menos beneficios de la potencia muscular

Este descenso de la mortalidad fue independiente de la obesidad (que se midió con el IMC, el porcentaje de grasa o la circunferencia de la cintura), mientras que tener una constitución delgada solo suponía un factor de supervivencia en caso de acompañarse de niveles de potencia muscular adecuados. Encontraron también que la obesidad medida de acuerdo al índice de grasa (que es un marcador distinto al porcentaje de grasa) reducía los beneficios de supervivencia conferidos por los niveles adecuados de potencia muscular.

“La cantidad de grasa corporal fue el único marcador de obesidad que mitigó los beneficios de supervivencia de la potencia muscular”

Los resultados del estudio abren nuevas posibilidades para incluir en un futuro en la práctica clínica, y según explica el investigador del CIBERFES y primer firmante, Julián Alcázar, investigador del CIBERFES y primer firmante Alcázar, “si es posible, la evaluación del índice de grasa debe preferirse a otros marcadores de adiposidad, ya que es más apropiado para cuantificar la cantidad de grasa corporal y fue el único marcador de obesidad que mitigó los beneficios de supervivencia de la potencia muscular”.

A pesar de ello, en el caso de las personas mayores entre gordura y forma física hay que dar más importancia a estar en buena forma para prevenir la mortalidad, y por ello los autores del trabajo señalan que es imprescindible analizar siempre la potencia muscular en la práctica clínica debido a su relación con los factores de riesgo en este sector de la población.

Fuente: CIBER de Fragilidad y Envejecimiento Saludable (CIBERFES)

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