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Vejiga hiperactiva
La vejiga hiperactiva o incontinencia de urgencia es un problema que causa pérdidas de orina continuas y que afecta especialmente a mujeres mayores. Conoce sus causas y soluciones y cómo puedes prevenir sus episodios.
Escrito por Marina García, Periodista, experta en salud y tercera edad

Soluciones frente a la vejiga hiperactiva

La primera medida que hay que tomar para solucionar la vejiga hiperactiva es acudir a un profesional sanitario. No hay que dar por hecho que por tener más de 60 años o ser mujer se tiene que padecer incontinencia de urgencia, ya que ni se trata de un problema exclusivo de las personas mayores, ni del sexo femenino, ya que como hemos visto es un trastorno que puede estar asociado a otras afecciones que hay que tratar. Por ello, para buscar la solución adecuada es necesario detectar el posible origen de la incontinencia de urgencia; lo bueno es que conociéndolo se puede mejorar en gran medida este trastorno.

Si no existe una enfermedad que lo cause, las primeras medidas que se suelen tomar para reducir los efectos de la vejiga hiperactiva son algunas estrategias de conducta, como:

  • Planificación de las horas de toma de líquidos.
  • Cronograma y recordatorios de las horas para orinar.
  • Técnicas de control y contención de la vejiga a través del suelo pélvico.

Si este trastorno está afectando en gran medida la vida del paciente, este puede presentar problemas de ansiedad, depresión, insomnio e inapetencia sexual. En estos casos, cuando las estrategias de conducta no han dado resultado, el profesional sanitario puede buscar un tratamiento para resolver estos trastornos asociados con el fin de que también mejoren los síntomas de la incontinencia de urgencia.

También existe una medicación indicada para tratar la vejiga hiperactiva, que son los fármacos anticolinérgicos que tienen como finalidad relajar los músculos de la vejiga y prevenir las contracciones involuntarias de esta. Es importante que la toma de estos u otros medicamentos siempre esté pautada por un médico, porque un mal uso puede empeorar la situación y provocar otros problemas de salud.

En ciertos casos, cuando las estrategias de conducta o la medicación no dan los resultados esperados, o pueden interactuar con otros fármacos, se puede optar por otras terapias para frenar o reducir la incontinencia de urgencia como son:

  • Inyecciones poco invasivas, como las de botox en las vías urinarias. El bótox puede conseguir que la vejiga se relaje y por tanto tenga más capacidad para almacenar orina. Debido a que el bótox acaba siendo expulsado por el organismo, será necesario repetir las inyecciones transcurridos unos tres meses, no antes.
  • Colocación de una malla transvaginal.
  • Implantación de neuromodulación, un pequeño dispositivo que es capaz de enviar señales eléctricas leves a los nervios sacros (encargados de controlar la vejiga).

Actualizado: 25 de Febrero de 2019

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