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Bebés y niños
Los celos ante la llegada de un nuevo hermano
Un nuevo bebé es un motivo de alegría que supone muchos cambios en la organización familiar. Pero, ¿toda la familia lo esperaba? Tal vez el rey de la casa, su hermano, no sienta tanta ilusión ante su llegada.
Escrito por Dra. Vanesa Fernández López, Psicóloga, especialista en emociones

El príncipe destronado

La llegada de un nuevo bebé al hogar es un motivo de placer y alegría que va a suponer muchos cambios en la organización familiar en general. Nuevos horarios, nuevas rutinas, cambios en los tiempos que se dedican a cada una de las tareas… Aunque positivo, este estrés, queda paliado por el cariño que los miembros de la familia sienten por el pequeño al que esperaban desde hace tiempo. Pero, ¿todos los miembros lo esperaban? Tal vez el rey de la casa, su hermano, no sienta tanta ilusión ante su llegada…

Evidentemente, los celos y las envidias del primogénito son los principales motivos de preocupación de los padres ante la llegada de un nuevo bebé. En cierto modo, puede considerarse normal que un niño muestre celos ante la llegada del nuevo hermanito.

Este acontecimiento puede traer consigo cambios en su comportamiento, que generalmente son temporales y tienen un origen localizado. Por ejemplo, puede mostrarse más desobediente que de costumbre, negarse a separarse de sus padres (especialmente de la madre) oponiéndose a ir al cole o a otros lugares donde sus padres no vayan con él y se queden con su hermano, o buscar atención y cariñosa de forma más acentuada (por ejemplo llorando más a menudo). Si no se otorga excesiva importancia a este tipo de comportamientos y se manejan de una manera adecuada, acabarán desapareciendo progresivamente de forma espontánea.

Por ello, es importante que, como reacción emocional normal que es, tengas en cuenta que en ningún caso hay que patologizar este tipo de reacciones en los más pequeños. Los celos ante la llegada de su nuevo hermano le ayudarán a aceptar más fácilmente la intromisión del pequeño nuevo miembro de la familia. En este sentido es importante que en ningún caso castiguéis los celos del pequeño y las conductas asociadas. Cuando estas aparezcan debéis extinguirlas (ignorándolas en la medida de lo posible) y reforzar o premiar aquellas conductas deseables (por ejemplo hablar bien de su hermanito, cuidarle, no enfadarse si tenéis que pasar tiempo con él, etcétera).

Actualizado: 28 de Noviembre de 2016

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Entrevista con el experto

Javier Urra

Psicólogo y ex Defensor del Menor en España, Urra es ahora presidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Violencia Filio-Parental (SEVIFIP)

Javier Urra

Psicólogo y autor de 'Primeros auxilios emocionales para niños y adolescentes (Guía para padres)’
“Los padres no son amigos, están para educar, y para disfrutar de los hijos, pero tienen que enseñarles que la vida no es un parque temático, y que un día los abuelos pueden enfermar, o alguien se va, o te echan del trabajo… Hay que fortalecer a los niños para que no pidan a la vida más de lo que les puede dar"

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11
horas diarias deberían dormir de media los niños de entre 6 y 12 años
'Fuente: 'Organización Mundial de la salud (OMS)''