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Mente y emociones
Síndrome de Alienación Parental
El Síndrome de Alienación Parental (SAP) se produce cuando uno de los progenitores, ante un conflicto de pareja, y de forma patológica, desvaloriza o desacredita al otro para intentar ‘robarle’ el amor de sus hijos.
Escrito por Dra. Vanesa Fernández López, Psicóloga, especialista en emociones

Qué es el Síndrome de Alienación Parental (SAP)

Padres reclaman a su hija

En algunas rupturas sentimentales ambos miembros de la pareja, o uno de ellos, utiliza a sus propios hijos para hacer daño al otro.

Los problemas de pareja causan daño a todos los miembros de la familia, y mucho más a los hijos. El afecto que sienten hacia ambos progenitores, unido al temor de perder su cariño, hacen que los campos de batalla afecten de forma importante al desarrollo infantil, trayendo consigo emociones a los más pequeños como el miedo, la inseguridad e, incluso, la culpa. Cuando ambos miembros de la pareja son respetuosos el uno con el otro pueden conseguir reducir el impacto que sus problemas tienen sobre sus hijos, intentando que el litigio quede entre ambos y manteniendo a un lado a los niños. Sin embargo, existen casos en los que, desafortunadamente, ambos miembros de la pareja, o uno de ellos, utiliza a sus propios hijos de balín para hacer daño al otro, o para calmar sus propias inseguridades. Esta forma de maltrato infantil puede tomar diversas formas, y una de ellas es la desvalorización de una de las figuras (madre o padre), que se conoce como Síndrome de Alienación Parental (SAP) y que, como todo tipo de maltrato, manifiesta un desequilibrio evidente por parte de quien lo ejerce.

El SAP fue descrito por primera vez en los años 80 por Gardner, con el fin de destacar un conjunto de manifestaciones por parte de los hijos entre las que destacan el desprecio, la crítica, y el rechazo a uno de sus progenitores, de forma injustificada o exagerada, y que se da en rupturas de la pareja conflictivas. Según palabras de Gardner, uno de los progenitores ejerce un lavado de cerebro sistemático y consciente, en forma de discurso continuo, para desacreditar al otro progenitor ante los hijos. El SAP no solo lo puede ejercer uno de los progenitores, sino que pueden ser ambos padres quienes quieran ejercerlo, convirtiendo en una auténtica angustia la mera existencia del pequeño, quien no está aún emocionalmente capacitado para hacer frente a este tipo de presión emocional.

En otras ocasiones, el SAP puede estar ocasionado por los abuelos maternos o paternos, que ejercen su influencia para desvalorizar a uno de los progenitores (normalmente el que no es su hijo). En ningún caso hablaríamos de SAP cuando es el hijo el que desacredita al otro progenitor por una causa-efecto de la conducta de este último (por ejemplo, negligencia en los cuidados, actitudes agresivas con el pequeño, etcétera).

Si bien actualmente, y debido a la falta de evidencia científica y a no ser reconocido por los principales manuales diagnósticos (CIE y DSM) de la OMS (Organización Mundial de la Salud) y APA (Asociación Americana de Psiquiatría), este síndrome está en desuso, durante muchos años se ha considerado como una forma de maltrato infantil, siendo considerado incluso a nivel judicial.

Actualizado: 16 de Enero de 2017

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