Hurón
El juguetón hurón es un pequeño mamífero domesticado que no exige demasiados cuidados, lo que ha hecho que su presencia como mascota se multiplique en los hogares donde no se dispone de mucho tiempo libre.

Salud y reproducción del hurón

Un hombre sostiene en la palma de la mano a una cría de hurón
Las hembras de hurón alumbran entre seis y 12 crías, y la madre se encarga de comerse la placenta, cortar el cordón umbilical, y lavar a las crías.

Actualizado: 30 de diciembre de 2020

Si vas a tener un hurón en casa, debes cuidarle como merece, por eso es fundamental que conozcas los principales problemas de salud que les afectan, con el fin de saber cómo ayudarle a superarlos o evitarlos.

Los hurones son muy susceptibles a los cambios de ambiente y al estrés. También suelen tener problemas en las vías respiratorias. Si notas que estornuda, observa el color de la secreción. También las heces pueden ser un indicador de enfermedad, si tienen un color amarillo o verdoso deberá usar un antibiótico recetado por el veterinario.

Este animal debe ser vacunado contra el moquillo canino, una enfermedad mortal que viaja por el aire. La vacuna le será inyectada a partir de las seis u ocho semanas de vida, y consta de tres dosis suministradas cada dos semanas y un refuerzo anual.

También se recomienda vacunarles contra la rabia una vez al año, siendo la primera dosis entre los tres y cuatro meses de edad.

Hurón

Por último hay que tener cuidado con el calor. Los hurones soportan perfectamente el frío, pero no ocurre lo mismo con las altas temperaturas. Por tanto, unas temperaturas de 30º C o superiores pueden provocar su muerte. Si se llega a esa temperatura se debe dotar al animal de agua y sombra, y aun así hay que observar al hurón, y si da signos de agitación, cansancio, u ojos opacos se le debe trasladar a un lugar fresco y sombreado y es necesario hacer que beba agua. Si no puede ingerir el líquido por sí mismo, se le suministrará con una jeringa. Si el animal está inconsciente no le fuerces a beber agua, pues puede ahogarse. En estos casos es necesario acudir a su veterinario cuanto antes.

Hurones y COVID-19, cómo prevenir su contagio

Los hurones domésticos han sido catalogados como uno de los animales que puede contagiarse con el virus SARS-CoV-2, después de que haya habido un brote en visones en el Norte de Europa. Por ello, la Animal & Plant Health Agency (APHA) ha dado a conocer una guía para evitar que los humanos puedan contagiar el coronavirus a los hurones y viceversa. En el documento indican que si una persona está pasando por un proceso de aislamiento o cuarentena, por haber presentado síntomas o estar en contacto con una persona positiva en COVID-19, debe evitar cualquier contacto con sus mascotas hurones,  no se podrá tocar, jugar o acariciar al animal ni ningún objeto suyo.

Lo que aconsejan es que otra persona sana del domicilio sea la que cuide al hurón durante el periodo de aislamiento. También exponen que si notamos que nuestra mascota tiene algún síntoma de COVID-19, como puede ser letargo, pérdida de apetito, problemas respiratorios o digestivos, se llame inmediatamente a un veterinario para que pueda tomar las muestras necesarias para hacer las pruebas.

Salud del hurón

También se recomienda aislar a estos animales durante 21 días, pues pueden ser infecciosos durante más tiempo que los humanos. Por supuesto, en los tiempos que corren es importante extremar las medidas de higiene con las mascotas, lavándose las manos antes y después de cualquier contacto con el animal o con los objetos con los que tiene contacto.

Reproducción del hurón

Los hurones domésticos suelen estar la mayoría castrados, por lo que la reproducción no se puede llevar a cabo. Los hurones no castrados presentan dos periodos de cría al año, en primavera y en otoño, y la gestación suele durar unos 42 días. Las crías que se tienen en un parto varía entre seis y 12, y es la propia hembra la que se encarga de comerse la placenta, cortar el cordón umbilical, y lavar a las crías.

La castración es muy importante si lo que quieres es un hurón como animal de compañía, ya que los machos no castrados desprenden un olor muy fuerte, a lo que se añade una actitud violenta hacia otros hurones durante el celo. En el caso de las hembras en época de apareamiento tendrán un olor también fuerte si no son castradas, y ese celo se mantendrá hasta que no entre en contacto con un macho. Esta situación puede llevar a la muerte del hurón, ya que se ve debilitado por anemia. Por ello es preferible castrar a los hurones.

Creado: 10 de julio de 2015

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