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Confirman la relación entre la contaminación del aire y la mortalidad

La exposición a la contaminación atmosférica en las grandes ciudades provocada por partículas en suspensión –que emiten sobre todo los coches– aumenta el riesgo de mortalidad a corto plazo, según un estudio en 24 países.
Escrito por: Eva Salabert

22/08/2019

Ciudad contaminada

Una investigación en la que se han analizado 652 ciudades de 24 países entre 1986 y 2015 ha confirmado una asociación entre la exposición a la contaminación atmosférica, provocada sobre todo por el tráfico de vehículos, y un mayor riesgo de muerte a corto plazo. Se trata de la mayor evaluación epidemiológica realizada hasta ahora a nivel mundial (que ha incluido 45 ciudades españolas, entre ellas Madrid, Barcelona y Sevilla) sobre los efectos sobre la salud de la polución del aire urbano a corto plazo.

En concreto, y según ha explicado Aurelio Tobías, investigador del CSIC en el Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA), que ha participado en el estudio, se ha observado que, en promedio, un incremento  de 10 microgramos/m3 de las partículas inhalables (PM10) –que pueden penetrar en los pulmones– y finas (PM2.5) –que pueden introducirse en la sangre– se vincula con un aumento de la mortalidad por todas las causas de 0,44% y 0,68%, respectivamente.

La gran cantidad de personas que residen en zonas urbanas contaminadas puede hacer que aumente significativamente el número de muertes, sobre todo de enfermos y adultos mayores

Aunque estos porcentajes parezcan pequeños, el Dr. Antonio Gasparrini, coordinador de la Red de Investigación Colaborativa MCC, y uno de los autores principales del artículo, ha señalado que la gran cantidad de personas que residen en zonas urbanas y su exposición generalizada al aire contaminado puede conllevar un significativo aumento en el número de muertes, afectando especialmente a los enfermos y los adultos mayores.

Más mortalidad incluso con una baja exposición a la contaminación

Para llevar a cabo esta investigación, que se ha publicado en New England Journal of Medicine, los científicos emplearon herramientas estadísticas avanzadas que les permitieron comparar la mortalidad diaria con las concentraciones de contaminación urbana debida a las partículas en suspensión en el aire procedentes sobre todo de las emisiones de los coches.

Los investigadores no consiguieron determinar un umbral en la relación entre la exposición a la contaminación y la respuesta a la misma, y encontraron significativos aumentos de la mortalidad incluso en el caso de exposiciones inferiores a los niveles que actualmente se consideran un umbral tolerable en las guías de calidad del aire.

Según Gasparrini, esto significa que es probable que incluso con una baja exposición a estas partículas se produzca un aumento de la mortalidad, por lo que los hallazgos deberían tenerse en cuenta tanto para adoptar medidas para disminuir la polución, como a la hora de revisar los límites de contaminación establecidos como de bajo riesgo.

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