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Seguir la dieta mediterránea mejora la fertilidad

La dieta mediterránea se asocia a una reducción en los trastornos de la ovulación, así como a una mejoría en el desarrollo del embrión y del feto cuando se recurre a las técnicas de reproducción asistida.
Seguir la dieta mediterránea mejora la fertilidad

12 de Diciembre de 2012

La dieta mediterránea, rica en frutas, verduras, aceite de oliva, legumbres y pescado, se asocia a una reducción en los trastornos de la ovulación, así como a una mejoría en el desarrollo del embrión y del feto, lo que se traduce en un incremento de las tasas de embarazo cuando se recurre a las técnicas de reproducción asistida.

Por el contrario, y según advierten los expertos del Centro Médico de Reproducción Asistida (CREA), seguir una dieta desequilibrada, sufrir estrés, llevar un estilo de vida poco saludable, con hábitos tóxicos como fumar y beber alcohol, así como el sedentarismo, disminuyen las posibilidades de quedarse embarazada.

Una dieta desequilibrada, sufrir estrés, un estilo de vida poco saludable –fumar, beber alcohol, el sedentarismo…–, disminuyen las posibilidades de quedarse embarazada

De acuerdo con lo indicado por estos especialistas, los altos niveles de estrés afectan significativamente a las mujeres, hasta el punto de condicionar el éxito de los tratamientos de reproducción asistida. En el caso de los varones, el estrés también afecta a la calidad del semen. Por este motivo, la doctora Carmen Calatayud, codirectora de CREA, aconseja que las parejas que se estén sometiendo a uno de estos tratamientos dispongan de un asesoramiento psicológico apropiado para controlar los trastornos emocionales asociados a la esterilidad.

Los expertos de CREA desmienten que sea mejor fumar que sufrir la ansiedad que provoca la abstención del tabaco, y recomiendan a las parejas que deseen tener descendencia que dejen de fumar.

Con respecto al consumo de alcohol, esta sustancia se ha relacionado con numerosas alteraciones en el caso de la mujer –disminución de la fertilidad, retraso del crecimiento folicular, menor tasa de fecundación e implantación del óvulo, mayor posibilidad de que se produzca un aborto…–, mientras que en el hombre influye negativamente sobre la calidad de los espermatozoides, disminuyendo la cantidad y movilidad de los mismos.

Controlar el peso y practicar ejercicio físico de forma moderada, y sin excederse, también contribuyen a beneficiar la salud reproductiva. El ejercicio, en concreto, puede reducir el nivel de estrés y mejorar la autoestima, y ayudar a evitar la obesidad, una patología que se considera un factor de riesgo para sufrir trastornos de la ovulación como el síndrome de ovario poliquístico (SOP).

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