Cefalea o diarrea, síntomas sospechosos de COVID-19 según Sanidad

Cefalea, dolor muscular o torácico, pérdida de olfato o diarrea son los nuevos síntomas que Sanidad incluye como casos sospechosos de COVID-19 a los que deberá hacerse una PCR en 24h con el fin de detectar precozmente infecciones por coronavirus.
Escrito por: Eva Salabert

08/05/2020

Síntoma sospechoso de COVID-19 según Sanidad, cefalea

La estrategia de diagnóstico, vigilancia y control en la fase de transición de la pandemia de COVID-19 que acaba de publicar el Ministerio de Sanidad español, destaca como prioridad ampliar la detección precoz de la infección por coronavirus mediante la realización de pruebas de PCR, así como reforzar los equipos de profesionales de la Atención Primaria para garantizar la capacidad diagnóstica y el manejo de los pacientes desde este nivel asistencial.

Sanidad ha incluido en el nuevo documento síntomas como cefalea, dolor muscular o torácico, pérdida repentina de olfato o gusto (anosmia, ageusia), dolor de garganta al tragar sólidos o líquidos (odinofagia) y diarrea, como nuevos signos de sospecha de que un individuo padece COVID-19, además de considerar como caso sospechoso a cualquier persona “con un cuadro clínico de infección respiratoria aguda de aparición súbita de cualquier gravedad que cursa, entre otros, con fiebre, tos o sensación de falta de aire”, que siempre se han considerado los síntomas más característicos de la infección por SARS-CoV-2.

Pruebas a todo caso sospechoso de coronavirus en 24 horas

Tal y como recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS) para que el proceso de desescalada no tenga como consecuencia un rebrote de la pandemia que obligue a volver al confinamiento, el plan impulsado por Sanidad con el apoyo del Instituto de Salud Carlos III concreta que se realizará una PCR u otra prueba de diagnóstico molecular eficaz a cualquier caso sospechoso de infección por coronavirus en las primeras 24 horas tras la aparición de los síntomas.

Si el resultado de la prueba diagnóstica es negativo, pero existe una elevada sospecha clínica de COVID-19, la PCR se repetirá con una nueva muestra del tracto respiratorio, y en el caso de que continúe siendo negativa y hayan pasado varios días desde que comenzaron los síntomas se podría indicar una prueba serológica tipo ELISA para detectar IgM (anticuerpos que genera el organismo frente a una infección).

La detección precoz de nuevos casos, el aislamiento de los sospechosos y de los confirmados, y el seguimiento y diagnóstico de las personas con las que hayan mantenido contacto forman parte de la estrategia para que la fase de transición a la nueva normalidad se desarrolle con las máximas garantías.

Para lograrlo también se dará prioridad a la función de los sistemas de vigilancia epidemiológica, que se encargarán de proporcionar información diaria sobre la evolución de la pandemia en base a la cual se adoptarán las decisiones, y que facilitará que se reaccione con rapidez en caso de que se produzcan nuevos brotes.

Manejo de los pacientes con COVID-19

El plan también establece los criterios para el manejo de los pacientes con COVID-19 en otros ámbitos además de la Atención Primaria, como en las residencias de mayores y otros centros sociosanitarios, los centros penitenciarios o el entorno laboral. En Atención Primaria, en concreto, el aislamiento de los individuos asintomáticos se mantendrá hasta que hayan pasado 14 días desde el diagnóstico.

El seguimiento del paciente continuará hasta la fecha de alta, según se haya establecido en cada comunidad autónoma, y si no es posible garantizar el aislamiento efectivo de los casos leves en su hogar se puede indicar su aislamiento en hoteles u otras instalaciones preparadas para ello si existe esta posibilidad.

En cuanto se confirme un caso de COVID-19 en una residencia de ancianos, se considerará que existe un brote y se realizará PCR a todos aquellos que presenten cualquier síntoma

Las personas infectadas ingresadas en el hospital permanecerán aislados durante su estancia y se mantendrán las precauciones estándar para evitar el contagio por la transmisión de aerosoles. A estos pacientes se les podrá dar el alta cuando su clínica mejor aunque su PCR continúe siendo positiva, pero en ese caso tendrán que aislarse en su domicilio y ser monitorizados al menos durante 14 días tras el alta. El aislamiento puede finalizar antes de los 14 días si una nueva PCR ofrece un resultado negativo.

Respecto a las residencias de ancianos y otros centros sanitarios se establece que los residentes confirmados que no precisen ingreso hospitalario serán aislados en el propio centro durante tres días desde la remisión de la fiebre y otros síntomas, con un mínimo de 14 días desde el inicio de dichos síntomas. Además, en el momento en que se confirme un caso de la enfermedad en uno de estos establecimientos se considerará que existe un brote, por lo que permanecerá en cuarentena y se realizará PCR a todos los residentes que presenten cualquier síntoma.

En cuanto al ámbito laboral, la estrategia establece que los profesionales sanitarios y sociosanitario a los que se haya confirmado la infección por SARS-CoV-2 podrán incorporarse a su puesto de trabajo tras someterse a una PCR y haber pasado como mínimo tres días sin síntomas.

Estudio y manejo de los contactos estrechos de los infectados

El documento de Sanidad especifica los criterios para considerar a alguien como contacto estrecho de un infectado y que señalan a cualquier persona que haya atendido a un paciente confirmado de COVID-19; a las que hayan estado en el mismo lugar que un infectado a una distancia de menos de dos metros y durante más de 15 minutos, y a los pasajeros de un avión situados en un radio de dos asientos alrededor de un caso, incluyendo también a la tripulación que haya tenido contacto con este.

Cualquier persona que cumpla la definición de contacto estrecho de un caso confirmado deberá ser informada y se iniciará una vigilancia activa o pasiva

Cuando se detecte un caso sospechoso comenzará el proceso de identificación de contactos estrechos desde dos días antes de empezar a manifestar síntomas y hasta el momento en el que el individuo haya sido aislado. En los pacientes asintomáticos confirmados por PCR, los contactos se buscarán desde dos días antes de la fecha de diagnóstico.

Cualquier persona que cumpla la definición de contacto estrecho de un caso confirmado –aunque no presente ningún síntoma de la infección– deberá ser informada y se iniciará una vigilancia activa o pasiva, de acuerdo a los protocolos determinados por cada comunidad autónoma. Si convive con el caso sospechoso el seguimiento se iniciará en el momento de la detección.

Estudios de cribado en la población

En el nuevo plan se define la clasificación de caso de los test serológicos para detectar a aquellas personas que han pasado la infección en colectivos vulnerables o expuestos a entornos con una mayor carga viral como es el caso de los profesionales que trabajan en el ámbito sanitario o socio-sanitario, o las personas que viven en residencias de mayores.

Así, el documento añade que “en los casos confirmados en los que no podemos hablar de enfermedad resuelta, se realizará una PCR para determinar si se trata de una infección activa y, por tanto, hay que hacer recomendaciones de aislamiento”, y que “las autoridades sanitarias podrán también plantear estrategias de cribado en colectividades mediante el uso de PCR o técnicas similares”.

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