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El 25% de los mayores de 65 años son dependientes

En España hay casi cuatro millones y medio de mayores de 65 años que sufren algún tipo de discapacidad, algo más de la mitad de estas personas presentan problemas de movilidad.
Persona mayor dependiente

07 de Diciembre de 2011

La encuesta de discapacidad realizada en el año 2008 revela que en España hay casi cuatro millones y medio de personas mayores de 65 años que sufren algún tipo de discapacidad, algo más de la mitad de estas personas presentan problemas de movilidad, y alrededor de dos millones (el 25,51% de los mayores de 65 años) necesitan la ayuda de otras personas para desenvolverse en su vida diaria.

Las enfermedades crónicas, que incrementan su incidencia con la edad, como la artrosis, las deficiencias visuales o auditivas, las demencias o el párkinson, y el deterioro propio del proceso de envejecimiento aumentan el riesgo de caídas, y se estima que uno de cada tres ancianos se cae por lo menos una vez al año y, en numerosas ocasiones, y salvo que la caída le ocasione lesiones importantes, el afectado lo oculta para evitar admitir que ha perdido facultades y autonomía.

Una de cada diez caídas en personas de más de 65 años provoca lesiones graves, como la temida fractura de cadera

Los geriatras advierten que es imprescindible concienciar a los mayores de lo peligrosas que pueden resultar las caídas (una de cada diez provoca lesiones graves como la temida fractura de cadera, y solo en el 2009 fallecieron 1.438 personas mayores de 65 años a consecuencia de una caída), y de la necesidad de prevenirlas y tratarlas para evitar que puedan convertirse en el inicio de la discapacidad.

Cómo evitar las caídas

La Sociedad Española de Geriatría y Gerontología ha difundido una serie de recomendaciones, para seguir tanto en el hogar del anciano, como en sus desplazamientos, que pretenden prevenir las caídas y sus consecuencias:

  • Al amueblar y decorar la casa, ten en cuenta que los muebles y demás objetos no deben interponerse en el camino y deben permitir que se circule con comodidad.
  • En el suelo tampoco deben dejarse cajas, maletas, cables… con los que se pueda tropezar. Y es mejor que no haya alfombras.
  • Para subir y bajar escaleras siempre debes llevar al menos una de las manos libre para asirte con ella a la barandilla.
  • Las estancias de la casa tienen que estar bien iluminadas, y debe haber un interruptor a mano junto a la cama, para poder encender la luz si necesitas levantarte para ir al baño durante la noche.
  • Si es posible, sustituye la bañera por un plato de ducha de un material antideslizante (o utiliza alfombrilla), y coloca barras de apoyo para ayudarte a entrar y salir sin peligro.
  • No te subas a una silla o taburete para coger objetos guardados en alto. Procura tener todo lo necesario en lugares accesibles, o pedir ayuda a otras personas cuando necesites algo que no alcances.
  • Lleva encima el teléfono móvil también dentro de casa, o un dispositivo de alarma, por si te caes y te es imposible llegar al teléfono fijo.
  • Utiliza zapatos cómodos y que sujeten correctamente el pie, de tacón bajo y con la suela antideslizante.
  • Practica ejercicio físico suave regularmente, sobre todo caminar, porque fortalece la musculatura, y favorece el equilibrio y la agilidad.
  • Si te encuentras inseguro o inestable, emplea un bastón para que te sirva de apoyo, especialmente cuando salgas de casa.
  • Presta mucha atención cuando camines por la calle, incluso en zonas que frecuentes, porque pueden existir desperfectos en el pavimento que resultan un auténtico peligro, al igual que otros elementos muy deslizantes, como las hojas mojadas que cubren las aceras en otoño.

Fuente: Sociedad Española de Geriatría y Gerontología

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