PUBLICIDAD

Tercera edad
Fractura de cadera en personas mayores
La fractura de cadera en las personas mayores es un problema de salud con serias consecuencias para el afectado y su entorno. Conoce cómo prevenirlas y tratarlas, y consejos para una óptima recuperación.
Escrito por Marina García, Periodista, experta en salud y tercera edad

Tratamiento de la fractura de cadera en personas mayores

Tratamiento de rehabilitación tras una ruptura de cadera

La intervención quirúrgica se debe realizar antes de 24 horas después del accidente.

Aunque la mayoría de los adultos mayores que sufren una rotura de cadera presentan un alto riesgo quirúrgico derivado de su estado de salud, el 97% de ellos son operados, según se indica en el Primer Informe del Registro Nacional de Fracturas de Cadera. La intervención quirúrgica se intenta realizar antes de que trascurran 24 horas desde el accidente, ya que de esta forma se pueden evitar posibles complicaciones como infecciones o problemas circulatorios.

Por otro lado, elegir la mejor opción para reparar el problema viene determinado por la edad del paciente; así, si este no es mayor de 65 años se puede proceder a la fijación de la zona fracturada con tornillos, pero cuando la persona supera esta edad se suele optar por la colocación de una prótesis.

Con la colocación de una prótesis se pretende devolver al paciente la funcionalidad de la zona sustituyendo el hueso afectado. Hoy en día existen diferentes tipos de prótesis, y la elección de una u otra dependerá de factores como la calidad de los huesos del paciente, la edad de este, o si previamente ha sido sometido a otra cirugía en la zona, entre otros. La tipología de caderas se establece teniendo en cuenta los huesos que se van a sustituir:

  • Total de cadera: son las más utilizadas cuando hay desgaste.
  • Parcial de cadera: es menos agresiva que la total y se suele utilizar cuando hay fractura del fémur.
  • De revisión: son las utilizadas para sustituir una prótesis anterior, y puede ser total o parcial.
  • De resuperficialización o resurfacing: son las más utilizadas entre pacientes jóvenes.
  • Además de colocar la prótesis, se debe llevar a cabo el anclaje de esta al hueso, algo que se realiza mediante estos dos métodos:
  • Fijación cementada: es la más utilizada cuando hay una fractura. Se lleva a cabo colocando cemento óseo alrededor de la prótesis para que la sujete al hueso.
  • Fijación no cementada: es una fijación más natural porque el material utilizado simula la composición del hueso, pero no se suele utilizar en personas con mala calidad ósea, como suelen ser los mayores.

Actualizado: 20 de Marzo de 2018

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD