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Bebés y niños
Crianza bilingüe, opción o necesidad
Cada vez son más las familias que eligen criar a sus hijos con el objetivo de que sean bilingües. Descubre las claves para lograr una inmersión efectiva en el aprendizaje precoz de dos lenguas de forma simultánea.
Escrito por Elena Ayuso, Periodista, experta en educación infantil y embarazo

Claves de la crianza bilingüe

La crianza bilingüe es enriquecedora para el niño, para la familia, y para la sociedad en general. Pero, ¿cómo llevarla a cabo?

No existe un método o fórmula mágica, sino varias opciones. Lo mejor es que la inmersión sea natural, y que permita el aprendizaje de las dos lenguas de forma simultánea y precoz: cuanto antes, mejor. Que el niño se comunique y sea capaz de desenvolverse en las dos lenguas, que pase de una a otra sin traducir, y que lo consiga lo antes posible, es el objetivo a alcanzar.

Los expertos de Sinews, instituto de terapia multilingüe, aseguran que cada situación es diferente: hay casos en los que los padres tienen distinto idioma; en otros, es la escuela la que marca la diferencia, o la cuidadora la que se dirige a los niños en otra lengua. Así que para lograr con éxito el objetivo hay que mezclar bien los dos ingredientes principales: el tiempo de exposición y que la inmersión haga indispensable el hacerse entender en dicha lengua.

Hay casos en los que se sigue el método denominado “un padre, una lengua”, que consiste en que en familias con progenitores con idiomas diferentes cada uno hable en el propio: la madre emplea el suyo; el padre, por su parte, hace lo mismo; y en momentos en los que están todos reunidos se puede optar por la misma fórmula o establecer una lengua común.

Normalmente, suele haber una lengua mayoritaria y otra minoritaria. Por mayoritaria se entiende la lengua más empleada por coincidir, por ejemplo, con la del país en el que se reside o el colegio al que se asiste. En el caso de una pareja de español e italiana residentes en España, la mayoritaria sería el español y la minoritaria la lengua italiana.

Consejos para potenciar la lengua minoritaria en la crianza bilingüe

En cualquier caso, si el niño se halla inmerso en un ambiente bilingüe en su hogar, terminará hablando las dos, aunque en estos casos lo ideal es intentar compensar y que la minoritaria sea reforzada con múltiples actividades como:

  • Hablar al niño desde su nacimiento, contarle cosas, nombrar los objetos que nos rodean, describirle las acciones que realizamos. Canciones, rimas, adivinanzas, todo es válido para que desarrolle el lenguaje y amplíe su vocabulario.
  • La zona del cerebro responsable del aprendizaje de la lengua se desarrolla en el inicio de la infancia, por lo que es altamente aconsejable que se comience a criar al niño en un ambiente bilingüe desde el nacimiento. Lo ideal es que cada padre se dirija al bebé en su idioma correspondiente desde el primer día.
  • Un factor muy importante es el tiempo de inmersión en esa segunda lengua. De acuerdo con Sinews, lo ideal es que el niño viva en contacto con ese idioma por lo menos durante el 20% del tiempo en el que está despierto. Y ello debería ser así sobre todo durante los primeros seis años de vida. No siempre es posible y no hay que preocuparse por ello. Muchos casos de bilingüismo se enmarcan dentro de lo que se denomina bilingüismo tardío, que es aquel en el que la segunda lengua se domina cuando la primera ya está consolidada. Es el caso de personas que son bilingües una vez adultos y que han entrado en contacto con esa segunda lengua muy tarde, consiguiendo un nivel nativo a pesar de ello.
  • La lectura: un estudio del CAL (‘Center for Applied Linguistics’), organismo especializado en la educación bilingüe, señala que leer o hablar a un niño es más eficaz que exponerle a sonidos grabados, como la televisión o la radio, por ejemplo. El hecho de leer en voz alta a un niño aumenta más el léxico de éste que utilizar medios audiovisuales.
  • Aun así, ver la tele en ese idioma y escuchar canciones o cuentos grabados es también recomendable, pero no hay que olvidar que el niño ha de interactuar para obtener el máximo rendimiento.
  • Emplear los innumerables recursos que Internet pone a nuestra disposición: webs con actividades en el idioma que quiere fomentarse (actividades lingüísticas, juegos, pasatiempos…), portales dirigidos a familias bilingües, medios de comunicación digitales en esa lengua…
  • Frecuentar ambientes en los dos idiomas: amigos de los padres que compartan esa lengua o nacionalidad, asistir a colegios donde se estudie en dicho idioma, realizar actividades en esa lengua (deportes, cursos, campamentos de verano…), etcétera.
  • Asistir a talleres de bilingüismo dirigidos a los padres.
  • Viajar al país donde se habla el idioma minoritario.
  • Animarle a escribir cartas a los familiares o amigos que comparten esa lengua.
  • Procurar emplear juegos de mesa en el idioma minoritario. Aprender jugando es una fórmula infalible.
  • Hay consultorios para resolver las posibles dudas que surjan a lo largo de la crianza (www.bilingualreaders.com).

Actualizado: 16 de Octubre de 2017

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Escrito por:

Elena Ayuso

Periodista, experta en educación infantil y embarazo
Elena Ayuso

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se ha multiplicado en 40 años el número de niños y adolescentes obesos en el mundo
'Fuente: 'Imperial College London y la Organización Mundial de la Salud (OMS)''

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