Niños de alta demanda: cómo son y cómo acompañarlos
Los niños de alta demanda tienen rasgos que pueden confundirse con problemas de comportamiento. Te enseñamos a identificar si tu hijo tiene este tipo de personalidad y cómo acompañarlo en una crianza más respetuosa.

Claves para saber acompañar a los niños de alta demanda

Actualizado: 19 de noviembre de 2022

Cuando a unos padres les confirman que tienen un hijo o hija con alta demanda puede caerles un buen peso psicológico encima y tener dificultades para saber abordarlo debidamente. A continuación aportamos algunas claves para aprender cómo acompañar debidamente a estos niños demandantes y consejos para las familias.

PUBLICIDAD

Explica Alejandra Melús, experta en Atención Temprana, que un niño de alta demanda será un adolescente y un adulto de alta demanda. “Es como preguntar si un niño de ojos marrones tendrá los ojos marrones de adulto. La realidad es que esta condición nos acompañará de por vida y debemos, ante todo, aceptar el hijo o la hija que tenemos y asumir que no podemos cambiar ciertos aspectos de su personalidad. Además, ser alta demanda ofrece grandes valores y cualidades en el ser humano, como la persistencia, la constancia, la perseverancia que, si los potenciamos, pueden ser muy buenos aliados durante toda su vida”.

Alejandra Melús cree que si sabemos observar las señales que nos ofrece este comportamiento y buscamos acompañamiento profesional podemos adquirir herramientas realmente útiles y funcionales para nuestro día a día. ¿Qué ocurre si no acompañamos de la forma adecuada a estos niños y niñas? “Si no ofrecemos un acompañamiento adecuado en el desarrollo de un niño, ese pequeño crecerá en un ambiente de frustración, sin sentirse comprendido, escuchado, buscando su sentido de pertenencia continuamente. Pero en este y en cualquier otro caso, no solo en la alta demanda”.

PUBLICIDAD

Para Melús, acompañar adecuadamente a los niños y niñas desde que nacen y a lo largo de toda su infancia (e incluso de toda su vida) debería ser el objetivo principal del adulto en la crianza de un hijo. “La aceptación de nuestros hijos e hijas, de su personalidad, sus cualidades, su modo de actuar, su físico, su inteligencia emocional, es algo que debemos saber acompañar, ofreciendo un buen modelo de gestión de nuestros propios conflictos y en las oportunidades que existen en el día a día, pero siempre aceptando que nuestros hijos no nos pertenecen y que son seres independientes con cualidades únicas”, sostiene.

Recomendaciones para padres con hijos de alta demanda

Los niños de alta demanda tienen unas necesidades especiales que los padres deben conocer. Aunque la teoría siempre es mucho más fácil que la práctica y el ritmo del día a día y nuestras propias mochilas de vivencias y expectativas dificultan a veces la crianza de nuestros hijos e hijas, tener información y tomar conciencia de la importancia de nuestro papel puede ser un primer paso para derribar todo lo demás. Alejandra Melús y Úrsula Perona nos dan algunas recomendaciones esenciales a la hora de acompañar a niños de alta demanda:

  • Observar las reacciones del niño con alta demanda

    Observar las reacciones del niño

    Para Alejandra Melús debemos empezar sabiendo que cualquier comportamiento, actitud o modo de actuar siempre debe ser observado con atención. “El modo de reaccionar de un niño o una niña ante ciertos estímulos, situaciones o circunstancias, nos proporciona mucha información sobre cómo vive lo que sucede a su alrededor, cómo lo percibe, siente, canaliza y gestiona”.

    PUBLICIDAD

  • Conocer bien la personalidad de tu hijo con alta demanda

    Conocer bien la personalidad de tu hijo

    Según Úrsula Perona “es básico entender por qué se comporta de una manera determinada. Hacer las atribuciones correctas sobre su comportamiento nos permitirá abordarlo de la manera adecuada”.

  • Buscar asesoramiento profesional con hijos con alta demanda

    Buscar asesoramiento profesional

    “Calma, lo estáis haciendo muy bien. Sois unos padres maravillosos”, son las palabras que Melús diría a una familia preocupada. Después los animaría a hablarlo con su pediatra, comentar sus dudas con naturalidad, apuntarse sus cuestiones en un papel y preguntarlas en consulta, y si esto no les proporciona las respuestas que ellos necesitan, buscar un profesional que les ofrezca asesoramiento y acompañamiento en el proceso, con herramientas, estrategias y medidas de actuación específicas para su caso concreto. En las sesiones que Alejandra Melús realiza aborda cuestiones como la rutina diaria de la familia para poder ir trazando una ruta específica e individual.

    PUBLICIDAD

  • Cada hijo es diferente

    Ser consciente de que cada niño es diferente

    Aunque a menudo tendemos a uniformizar a los niños, y pensamos que todos deben comportarse igual, que tienen las mismas necesidades y que deben cumplir ciertos hitos del desarrollo según lo establecido, lo cierto es que, según recuerda Perona, nada más lejos de la realidad. “Los niños son seres genuinos y auténticos: nacen con unos rasgos de personalidad que merecen ser conocidos y respetados, y somos los padres los que debemos aprender a guiar y acompañar en la manera que nuestro hijo necesite según su personalidad”, señala.

  • Conocer a otras familias con la misma experiencia

    Compartir tus experiencias con otras familias

     

    Por último, Alejandra Melús considera fundamental hablar de ello con otras familias, dar visibilidad, poner palabras y sacar de dentro aquello que nos preocupa. “Esto nos ayuda a canalizar mejor lo que estamos viviendo”, concluye

    PUBLICIDAD

Creado: 3 de marzo de 2022

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD