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Contaminación lumínica
La contaminación lumínica urbana no solo supone un derroche de recursos energéticos, también perjudica el ecosistema y la salud de las personas. Ponemos el foco en sus efectos negativos y sus posibles soluciones.
Escrito por Enrique González, Periodista experto en salud y bienestar

Propuestas de solución a la contaminación lumínica

Solución a la contaminación lumínica con farolas alternativas

Las lámparas de vapor de sodio de baja presión o alta presión son menos contaminantes.

En el mundo existen un buen número de organizaciones que trabajan con el objetivo de reducir la contaminación lumínica para minimizar en lo posible sus efectos adversos. Las propuestas que plantean para mejorar la iluminación de las ciudades coinciden en cuestiones como la necesidad de mejorar el diseño del alumbrado, pero también por la implementación de políticas y normativas que fomenten un consumo más responsable de la luz artificial.

Entre todas ellas las ideas y soluciones presentadas, los planteamientos más frecuentes para reducir la contaminación lumínica son:

  • Normativa específica: si bien existen normas y estándares internacionales que regulan la eficiencia energética del alumbrado de los núcleos urbanos, los agentes que trabajan por evitar la contaminación lumínica demandan una regulación más específica para abordar el problema.
  • Sustitución de las bombillas: organizaciones como Ecologistas en Acción recomiendan, por ejemplo, utilizar lámparas de vapor de sodio de baja presión o de vapor de alta presión, que son menos contaminantes y más eficientes que el resto.
  • Adecuar el diseño de las farolas y el mobiliario urbano: otra medida que proponen es fabricar luminarias apantalladas en la parte superior para evitar que la luz se escape hacia el cielo, como sucede con las de forma de globo. Igualmente, han de evitar que el flujo de luminosidad se disperse en horizontal, lo ideal es que siempre apunte en perpendicular hacia el suelo.
  • Reducir el consumo de luz de los establecimientos comerciales, monumentos, paneles publicitarios en vía pública y ornamentos. En este caso se apuesta por reducir la potencia energética de la iluminación que se emplea con estas finalidades, o bien directamente restringir los horarios de encendido durante la noche.

Actualizado: 8 de Mayo de 2018

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