Alimentación en niños con cáncer
Cubrir las necesidades nutricionales en los niños que sufren algún proceso oncológico es clave a la hora de afrontar el tratamiento y superar la enfermedad. Te recomendamos cómo mejorar sus efectos secundarios.

Pautas alimentarias frente a la disgeusia del niño con cáncer

Actualizado: 3 de diciembre de 2019

La disgeusia es un efecto secundario de la quimioterapia que consiste en la alteración del sentido del gusto que conduce a la modificación del sabor y olor habitual de los alimentos. Es frecuente que el niño que pasa por un proceso oncológico encuentre sabores metálicos y desagradables que condicionan la no ingesta de determinados grupos de alimentos, incluso aquellos que antes del proceso podían figurar entre sus preferidos.

Para reducir este problema habitual en el cáncer infantil se puede recurrir a los siguientes consejos:

  • Evitar, momentáneamente, el alimento problemático y sustituirlo por otro u otros del mismo grupo, si es esencial.
  • No hacer preparaciones muy recargadas y elegir comidas con poco sabor y olor. Excluir alimentos como el pescado azul, col, coliflor, alioli, ajo, cebolla, alimentos quemados…
  • Existe mayor apetencia del niño por los sabores salados o dulces.
  • Tomar platos fríos o a temperatura ambiente.
  • Los alimentos a la plancha, horno y hervidos son los que mejor se toleran.
  • Evitar dorar demasiado o quemar los alimentos.
  • Algunos de los alimentos que más problemas ocasionan son la carne roja y el pescado, especialmente azul. No ofrecer estos alimentos como tal y ponerlos en forma de brocheta, croqueta, lasaña, triturados en purés, etcétera.
Limpieza bucal de niños con cáncer o procesos tumorales
Una correcta higiene bucal con sabores mentolados ayuda a contrarrestar el sabor metálico de los alimentos.

Para contrarrestar el sabor metálico de los alimentos:

  • Enmascararlo con otros sabores fuertes: queso curado, encurtidos, jamón serrano, fuet, chorizo, etcétera.
  • Usar salsas que compitan con el sabor del alimento principal.
  • Tomar limonada o zumo de limón.
  • Insistir al pequeño para que mantenga una buena higiene oral y dental con sensación de frescor. Vigilar la limpieza de los dientes y usar pastillas mentoladas o chicles si es necesario.
  • Emplear cubiertos de plástico, madera u otro material que no sea metálico.
  • Añadir unas gotas de limón, gaseosa, cola o zumo de frutas al agua, si sola resulta desagradable.

Creado: 16 de noviembre de 2016

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